A titulo postumo: La ‘Deontología en la profesión periodística’  Mohamed Larbi Messari

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El difunto Mohamed Larbi Messari

Esta ponencia fue impartida, en árabe, el 25 de noviembre 2009, en el marco de clausura de unos talleres de periodismo en Tánger,  por el difunto Mohamed Larbi Messari, ex ministro marroquí de Comunicación, ex embajador y ex presidente del Sindicato Nacional de la Prensa Marroquí, fallecido el 25/7/2015.

Texto :Mohamed Larbi Messari

Traducción: Mokhtar Gharbi

De forma persistente, tanto los políticos como los profesionales de la comunicación, vienen evocando hace tiempo que la libertad de prensa tiene que ser acompañada de la responsabilidad. Este binomio apareció desde el comienzo de la apertura política, cuando pareció que la comunicación estaba destinada a jugar un papel fundamental.
Recordamos que la aparición de la estación de radio Médi1 y la canal de 2M, inauguraron la pluralidad en el espacio audio-visual, luego los profesionales de la prensa escrita consiguieron ampliar el margen de libertad de expresión preparando el terreno a la ‘Alternancia Política’. Todo aquello, llevó a las autoridades a insistir sobre la necesidad de practicar una comunicación responsable.
Los actores políticos, a su turno, propagaron esta visión, privilegiada en la fase dominada por la lógica de consenso que acompañó la etapa de los años noventa. Siguiendo las perturbaciones, generadas por el proceso del cambio político, cada parte entendía a su manera los dos conceptos; la libertad y responsabilidad. Así siguiendo la manera de ver las cosas, el contenido de los dos términos variaba obedeciendo la lógica de los actores, sus cuentas y sus retos.
En este panorama, ocurrió un cambio tangible y claro en la organización sindical, en paralelo con las transformaciones ocurridas en nuestro país a los comienzos de los años noventa. Así cuando el Sindicato Nacional de la Prensa Marroquí se transformó en una organización de masas, después de haber sido una frente para defender la libertad de prensa, la cuestión de ‘Deontología en la profesión periodística’ ya estaba puesta al diálogo.
El cambio que tuvo lugar en la situación del sindicato, fue marcado por la ampliación de su estructura, con la formación de las secciones de Rabat y Casablanca y la adhesión de los profesionales de la radio, televisión y la agencia de noticias. Inmediatamente, el sindicato decidió formar una comisión para patrocinar la ética de la profesión, apta para sensibilizar, advertir y sancionar en casos necesarios.
En la primera conmemoración del día nacional de la comunicación, habíamos anunciado en el sindicato, dos decisiones, primero activar las bases de ‘Deontología en la profesión periodística’ y la segunda la constitución del « Premio de Reportaje”.
En aquella etapa, el Gobierno, representado entonces por el ministro de Interior y Comunicación, nos propuso dar a la dicha comisión, el poder de castigo, que hemos negado en el momento, para que no seamos un instrumento de castigo en manos de las autoridades públicas.
Sospechando que la intención de las autoridades era la de reducir el margen de la libertad adquirida por los periodistas, hemos dicho claramente que las prerrogativas jurídicas correspondían a los tribunales y que la comisión de ‘Deontología en la profesión periodística’ le incumbía prerrogativas morales.
El eslogan de « La Libertad es hermana de la responsabilidad », nos parecía muy justo, porque hemos ganado mucho por esta binaria, y así es como se desarrollaron las cosas hasta la aparición de la idea del « Consejo Nacional ». También en este contexto nos hemos adelantado los hechos con la institución del Órgano Nacional de la Ética profesional y la Libertad de Expresión », o sea, si algún consejo venga a ser instituido cuya misión debería ser proteger la deontología y la libertad a la vez.
Con el paso de los días, se registraron actos en el medio profesional, que nos obligó a buscar un entendimiento sobre bases generales que nos compromete, esto lo hicimos a través unas jornadas de estudio y encuentros, que las hemos realizado en colaboración con organizaciones profesionales del exterior, con la ayuda de expertos, activistas de la sociedad civil y académicos marroquíes y extranjeros.
En todo caso, hemos ido repitiendo continuamente, que la responsabilidad está en realizar un trabajo profesional, bien hecho y que reúne los elementos de calidad. En otras palabras, que los periodistas tienen que ser obligados a hacer su trabajo obedeciendo normas minuciosas para presentar a los lectores un trabajo bien hecho y bien preparado.
En este marco debemos evitar de caer en situaciones y acciones que nos quita credibilidad. Debemos alejarnos de la precipitación en busca de primacía que puede ser a costa de la precisión, aún más, en algunos casos, a costa de la misma verdad. Podemos evocar aquí a titulo de ejemplo que algunas, precipitaciones llevaron a caer en apuro con el lector, quien descubre que haya sido víctima de un juego, que no hubiera podido ocurrir si se hubiera comprometido con la minuciosidad profesional, basándose en la investigación.
Nuestro compromiso con la responsabilidad no nos permite tolerar que el periodista caiga en la situación de ser manipulado por sus fuentes. Y provocar la desorientación del lector. El deseo de impresionar y ser tolerante con la fuente, hace caer en la irresponsabilidad y por lo tanto la pérdida de credibilidad del periodista.
Otro error que arrastra el periodista, cuando se desliza hacia los rumores, se trata de lo que yo llamo “Síndrome Balima”, este error encuentra su origen en que algunas personas, incluso, entre periodistas, quieren mostrarse que son al corriente de las informaciones y cuando les hacen falta se las fabrican, es allí donde los periódicos caen en las trampas de los rumores.
También podemos citar el “juego” con algunos términos profesionales, como atribuir algunas informaciones a una fuente describiéndola como “fiable” o “próxima”, o autorizada. Muchas veces se cometen errores imperdonables con estos términos que no se utilizan adecuadamente.
Existen muchas formas de deslizamiento, entre los cuales y de los más importantes, la debilidad de la empresa en lo relacionado con los recursos humanos y financieros, lo que debilita la capacidad de investigación y aumenta la enfermedad del deseo de competir a costa de la precisión, la calidad y la verdad.
En Marruecos, existen 21 diarios y 27 semanarios al nivel nacional. Esto hace que los esfuerzos se dispersan en vez de reunirse en grandes agrupaciones profesionales para sacar y realizar un diario que reúna las cualidades de calidad y competencia. La experiencia nos indica que cada periódico es el resultado de una separación de otro, lo que hace que el mercado sea saturado de titulares, esto no significa que la profesión está progresando. Solo es muestra de la liberalidad de nuestras leyes.
Esta situación ha sido un tema que nos ha preocupado en el sindicato, cuando, continuamente, llamamos a estructurar y cualificar el campo de comunicación para que podamos dialogar con empresas competentes.
El informe anual del Sindicato Nacional de la Prensa Marroquí SNPM, de 2009, indicó algunos aspectos de alteración en la profesión periodística, donde registra, de forma general, que la situación sigue empeorando a causa de acciones escandalosas, como insultos, publicación de informaciones falsas, hablar mal de las personas, entre otros.
El informe destaca también algunas acciones negativas inaceptadas en el medio profesional, como vender espacios para saldar cuentas y atacar partes, en donde se usa una especie de terrorismo moral hacia todos los que critican sus métodos y sus prestaciones.
La comunicación juega un papel muy importante en nuestra sociedad, la enorme extensión de las nuevas tecnologías, generaron nuevas situaciones y nuevas exigencias e hicieron variar y cambiar muchos conceptos y reglas en las ciencias políticas. La tecnología está produciendo situaciones nuevas con nuevas características y nuevas interrogaciones. A causa de lo cual, entramos, desde hace una década por lo menos, en una nueva etapa en todos los ámbitos, donde muchas de nuestras creencias y normas se consideran provisionales porque cada vez estamos presenciando nuevas reacciones que aportan otras nuevas creencias y normas.