América Latina: Las elecciones de 2017 y 2018  

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     Cuatro procesos electorales se llevarán a cabo este 2017 en Ecuador, Argentina, Chile y Honduras. Estos comicios no tendrán el esperado impacto de otros seis marcados para 2018, pero determinarán la dinámica interna y ayudarán a trazar el rumbo político en la región.

     El próximo año será el turno de Brasil, Venezuela, Colombia, México, Costa Rica y Paraguay. Teóricamente, los cambios políticos deben iniciarse con el relevo presidencial en Cuba. Pero, para eso faltará saber si el presidente de los Consejos de Estado y de ministros, general del ejército Raúl Castro, cumplirá su promesa de retirare al concluir su mandato el 24 de febrero de 2018.

     La primera consulta de este 2017 se llevará a cabo en Ecuador el 19 de febrero cuando serán elegidos el presidente y vicepresidente de la República, los 137 miembros de la Asamblea Nacional, entre ellos, seis representantes de las comunidades ecuatorianas en el extranjero, y 5 parlamentarios andinos.

     Será la primera elección en diez años sin la participación del actual presidente pro-chavista, Rafael Correa, quien está impedido constitucionalmente de presentarse a un tercer mandato consecutivo. Según los sondeos, los principales aspirantes a la presidencia son el oficialista y expresidente, Lenín Moreno (del Movimiento Alianza País) y los opositores Guillermo Lasso (de la Coalición Creo-Suma) y Cynthia Viteri (del Partido Social Cristiano).

     La cuarta elección del año se celebrará el próximo octubre en Argentina para renovar la tercera parte (24 escaños) del Senado federal y la mitad (127 escaños) del Congreso de los diputados, ambas Cámaras actualmente con mayoría kirchnerista-peronista.

     Argentina ha sido el primer gran país latinoamericano donde se registró el quiebre de tendencia política en el continente con la derrota del peronismo en las elecciones de octubre de 2015, ganadas por la coalición de centroderecha Cambiemos del presidente Mauricio Macri.

     A este importante giro a la derecha, luego de doce años de kirchnerismo-peronismo, le siguió el descalabro del chavismo en Venezuela el 6 de diciembre del mismo año, y posteriormente la destitución parlamentaria de la presidenta Dilma Rousseff de Brasil y la derechización política en el Perú.

     En Chile, considerado un país cercano política y económicamente a los Estados Unidos, también se esperan unas reñidas elecciones generales, entre partidos y coaliciones de centroderecha y centroizquierda, sin descartar sorpresas por la incursión de candidatos independientes.

     De estos comicios, fijados para el próximo 19 de noviembre, saldrá el presidente de la República que reemplazará a la socialista Michelle Bachelet para el período 2018-2022. También se renovarán los miembros de las dos Cámaras legislativas.

     Entre los políticos que ya expresaron su deseo de participar en la próxima presidencial chilena se destaca el expresidente Sebastián Piñera (2010-2014), hoy, encabezando las intenciones de voto, y el también expresidente socialdemócrata Ricardo Lagos. No son los únicos. En la carrera se quieren inscribir varios diputados y senadores de derecha, centroderecha, socialistas, socialdemócratas y de izquierda, entre otros, el derechista José Antonio Kast.
Asimismo, los comicios generales de Honduras están marcados para el 24 de noviembre para dirimir entre los modelos defendidos por el presidente saliente Juan Orlando Hernández, autorizado en diciembre a inscribir su candidatura, y el expresidente Manuel Zelaya.

     Este último busca reivindicarse tras su derrocamiento el 28 de junio de 2009 cuando promovía reformas constitucionales con miras a la reelección consecutiva. Cuenta con el apoyo de los ya enflaquecidos regímenes de Venezuela y Cuba y sus aliados en la región.

     En Bolivia, el cacique Evo Morales, en el poder desde 2006, perdió en febrero de 2016 su referéndum constitucional pero está empeñado en buscar la forma de permanecer en el cargo más allá de 2019. Su decisión parece estar tomada y, a pesar del costo político, se considera insustituible e insiste en re-postularse. Lo hará probablemente por la vía de recolección de firmas para celebrar un nuevo referéndum.

    A esto se ha dedicado el 22 de enero cuando habló durante más de 4 horas ante el parlamento para dar cuenta del estado del Estado. Morales, repasó al detalle los logros de su gestión durante 11 años, insistiendo sobre la importancia de la “estabilidad y continuidad” para la “planificación y el desarrollo”. 

 (*) Periodista especializado en temas iberoamericanos