ANIVERSARIO: Marruecos conmemora la Marcha Verde

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Lunes 6/11: Marruecos conmemora el 42 Anigversario de la Marcha Verde

Mokhtar Gharbi.-Redacción de Tánger.

Infomarruecos/Conacentomarroqui

 Hoy lunes 6 de noviembre 2017, los marroquíes conmemoramos el 42 aniversario de la ‘Marcha Verde’.

El 6 de noviembre de 1975, 350.000 voluntarios marroquíes iniciaron una marcha pacífica hacia el Sáhara, que supuso el final de la colonización española a esta zona sur de Marruecos.

     Ocho días más tarde, España firmó los “Acuerdos de Madrid”, por los que entregaba el control territorial a Marruecos y Mauritania. En agosto de 1979, Marruecos se hizo con la totalidad del territorio tras la renuncia de Mauritania a su parte.

Este proceso histórico comenzó con el ingreso de España en la ONU en 1955, que obligó a España a someterse a los principios del organismo en materia de descolonización.
     El 16 de octubre de 1975 la Corte Internacional de Justicia, por 13 votos contra 3, determinó que “en el momento de su colonización, (Sahara) por España no era un territorio sin dueño” y por 14 votos contra 2,  determinó que “existían ciertos vínculos de pleitesia y de derechos sobre tierras entre algunas tribus que habitaban en el Sahara Occidental y el Sultán (Rey) de Marruecos”.  El Tribunal de Justicia reconocía, de esta forma, explícitamente que el Sahara Occidental fue/es marroquí.
El mismo día, 16 de octubre de 1975, Hassan II anuncia        en un discurso la Marcha Verde ” tenemos que iniciar una marcha verde desde el Norte de Marruecos hacia el Sur y del Este al Oeste. Tenemos, querido pueblo, que levantarnos como un solo hombre, con orden y organización para dirigirnos al Sahara y encontrarnos con nuestros hermanos allí”.
La Marcha Verde estaba compuesta por unos 350.000 voluntarios marroquíes (de los cuales diez por ciento eran mujeres) que se dirigieron a la frontera del Sahara.
 El 2 de noviembre de 1975, Don Juan Carlos visita El Aaiún, el 9 de noviembre la Marcha Verde se detiene y el 14 de noviembre se firman los Acuerdos de Madrid por los que España cede la administración del Sahara. La terminación de la presencia española en el territorio se llevó a efecto definitivamente, el 28 de febrero de 1976.
    El difunto periodista Mohamed Gharbi, participó en la Marcha Verde como voluntario, en donde tenia que estar, por orden de misión, como reportero, que era su misión oficial. Era uno de los veteranos del periodismo marroquí, más exactamente en la radio, como periodista de información y reportero deportivo.
Nació en 1936, y a los 18 años, en 1954, se incorpora al equipo de Radio Tánger, cuando estaba internacional. En 1996, cuando se jubiló, ya había pasado 42 años como periodista.
De las circunstancias en que se organizó la Marcha Verde, Gharbi subraya que “la Marcha Verde es un acontecimiento único en la historia. Cuando el difunto Rey Hassan II explicó a los marroquíes la historia del Sahara y la necesidad de su recuperación, sentimos la obligación de hacerlo. Hassan II es el creador de esta gran y genial idea como instrumento civilizado para lograr un objetivo nacional tan sagrado pacíficamente”.
El Pueblo marroquí reaccionó positivamente con la invitación del Rey para la liberación del Sahara, “él confiaba en su pueblo, en su sabiduría, en su potencia de asumir la responsabilidad y su razón de recuperar sus derechos” explica Gharbi, que les encargaron, entre varios periodistas marroquíes de radio y televisión, de cubrir y seguir este acontecimiento, pero se reaccionó de un modo diferente.
“Es muy curioso lo que me pasó, me asignaron por orden oficial, como periodista en radio Tánger, para seguir y cubrir profesionalmente, el acontecimiento de la Marcha Verde, entre otros varios periodistas de la radio y televisión, pero al llegar a Tarfaya (justo en la frontera con Sahara), la zona de concentración de los voluntarios, después de partir de Tánger pasando por las ciudades marroquíes, Marrakech y Agadir, me encontré entre una multitud llena de entusiasmo, emoción y profundo nacionalismo por participar en este histórico acontecimiento nacional de una causa justa y sagrada” explica Gharbi, que desde aquel momento se olvida de su misión y se considera como uno más de los voluntarios, y renunció las ventajas y el privilegio de que debía aprovechar como periodista en una misión oficial, entre una multitud de periodistas de todo el mundo y de todos los medios de comunicación.
Gharbi, incorporado totalmente, metido entre los voluntarios y viviendo con ellos, con su aparato de grabación y sus cintas magnéticas, de los ancianos medios de trabajo en aquella época, empezó a trabajar como se trata de una misión privada, “grabando, tomando impresiones y hacer entrevistas, que después me sirvieron para hacer programas especiales en radio Tánger, aunque antes recibí advertencias de mis jefes por no cumplir con mi deber entre el grupo de los profesionales encargados de cubrir y seguir el acontecimiento en el otro lado”.
Para la recolección de los voluntarios, se planificó un programa para sus salidas de cada zona del territorio nacional. Con respecto a Tánger, se reunieron los de Tetuán con los de Tánger que en la cual hay una línea de tren, medio por donde viajaban todos los voluntarios para concentrarse en Marrakech como fin de trayecto ferrocarril, Entre los 350.000 voluntarios, habían unos mil en la zona de Tánger-Tetuán, 500 participantes de cada una.
En el lugar de la recolección, en la estación del tren en Tánger, Gharbi empezó y terminó su misión al cubrir la partida de Tánger de los voluntarios de la zona, y desde allí se considera uno de ellos.
“Al llegar a Marrakech, primer lugar de concentración, a través los trenes, para que después seguir el trayecto hacia el segundo y último lugar en Tarfaya, me sorprendió el gran orden para recibir los voluntarios, 350.000 personas, que se instalaron en tiendas en las más buenas condiciones, con todas las necesidades sin faltar absolutamente nada, incluso los cigarrillos, cada persona, hombre o mujer, recibía una cajetilla de cigarrillos y cerillas diariamente, y el que no fuma pasa la suya al que lo hace” añade Mohamed Gharbi.
En Tarfaya, como punto de concentración final, se instalaron los voluntarios en grupos formados por los participantes de cada zona o región de Marruecos. Según Gharbi ” Yo diría más bien, que, con la inmensa superficie vacía, formábamos una especie de pequeñas ciudades, cada grupo de cada zona tenía su territorio formado por tiendas, donde se reúne todas las características de la misma, cultural, artesanal, social, artística, tradicional entre otras, que desde el cielo, era un paisaje impresionante que no tenia antecedentes ni lo tendrá en el futuro. Lo más bello, magnífico y maravilloso, es que por la noche cada (ciudad) practica sus tradiciones con alegría, cantando y bailando”.
Y llega el día esperado, una gran cita con la historia y un gran acontecimiento que nunca fue registrado ni habrá su semejante, la atención de todo el mundo está concentrada en la zona, el día 5 de noviembre, los 350.000 voluntarios y sus familiares a través la geografía marroquí, esperaban el discurso del Rey Hassan II, que se encontraba en la ciudad de Agadir, como el cuartel general de la operación “la Marcha Verde”.
Desde Agadir entonces, el Rey dirige en la tarde del 5 de noviembre 1975, su discurso exclusivamente dirigido a los voluntarios de la Marcha Verde, para dar sus órdenes, direcciones y su orientación “Mañana inchaa Allah (si dios quiere), emprendéis el camino hasta vuestra tierra en Sahara, para ver y abrazar vuestros hermanos, lo haréis con tranquilidad y orden y se alguien de los soldados españoles se cruza en vuestro camino salúdenles y estrechar sus manos” así habló Hassan II con los voluntarios.
Gharbi recuerda que “cuando el Rey Hassan II pronunciaba su discurso, por la naturaleza calmada y vacía de la zona y por la gran atención de los voluntarios, se sentía una calma y tranquilidad total y absoluta, que daba la impresión de que nadie estaba presente en la zona donde están presentes 350.000 personas, era un ambiente imposible de imaginarlo y justo a la última palabra del Rey, la multitud se excitó emocionalmente y empezó a gritar por la vida del Rey y por la victoria de recuperar el Sahara. Todos estaban alegres hasta el punto de que nadie durmió por la noche, aunque sabían que por la mañana temprano, el día 6 de noviembre 1975, tienen que estar preparados para dirigirse más allá dentro del territorio ocupado”.
La Marcha Verde fue encabezada por el entonces primer ministro, Ahmed Osman, con la participación de los miembros del Gobierno marroquí, los líderes de los partidos políticos y sindicales y los representantes de los gobiernos amigos de Marruecos, asimismo como los representantes de algunas organizaciones de la sociedad civil en varios países del mundo.
“Todos eran desarmados, las únicas “armas” que llevaban, un Qurán (libro sagrado de los musulmanes), una manta y una bandera marroquí, mientras sobrevuelan encima de ellos aviones militares y helicópteros del ejército español” subraya Mohamed Gharbi.
Los voluntarios, al entrar varios kilómetros en Sahara, hasta entonces ocupada por España, recibieron el orden de parar su marcha, nadie, en aquel momento, sabía porqué, al tiempo que todos querían llegar hasta el corazón del territorio ocupado. Permanecieron parados y acampados hasta donde llegaron tres días antes de recibir la orden de regreso a su punto inicial de partida y después a sus casas. Se supo después que esto ha sido debido a las negociaciones que se estaban desarrollando entres los dos gobiernos de Marruecos y España para poner fin a esta crisis y salvar las relaciones que les unen. Esta voluntad se concluyó con la firma de los Acuerdos de Madrid.