“Antes de olvidar” Crisis catalana: Entre el articulo 155 y la pared… independentista Imrani Idrissi Hamid

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Imrani Idrissi Hamid

Después de unas agitadas semanas de amenazas, manifestaciones, avisos, investigaciones… después de todo el conflicto, llega el momento, el día D, en el que el Presidente del Govern Catalán se presenta ante su pueblo bajo la atenta mirada de nacionales e internacionales, Puigdemont suspende la Declaración de Independencia o suspende la decisión de declararla  y el gobierno de España no sabe si la ha declarado o no, ¿pero qué broma es esta? Amenaza con la aplicación del artículo 155, Rajoy da al gobierno catalán cuatro días para aclararlo  y ocho días para rectificar, que significa que ya lo está aplicando.

Y es que en realidad, la primera vez que se aplicó este artículo fue el momento en el que el Tribunal Constitucional sentenció el recorte de 114 de los 223 artículos del Estatuto de Autonomía de Cataluña, en junio del 2010, cuatro años después de la presentación del recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el PP de Mariano Rajoy en el 2006, que había sido refrendado por los catalanes en su referéndum 18 de junio del 2006.

Es muy fácil reunirse con su  “compinche”, el PSOE,  y crear leyes.  Así sucedió con la rápida redacción de la “Ley mordaza”, que ha recortado de un plumazo la libertad de expresión del pueblo español y sus medios de comunicación cuando no interesa al poder. El PSOE apuesta por también aplicar el artículo 155 para convocar elecciones en Cataluña.
No se trata del delirio de algunos locos, como quieren hacer entender en ocasiones al resto de la ciudadanía y a los observadores internacionales. Una gran parte de la sociedad catalana está pidiendo la independencia de Cataluña, y muchos lloraban la noche del martes ante la falta de contundencia de su presidente, lo que satisfacía a los contrarios.
Pero este asunto no hay que tratarlo como el de un enfrentamiento personal entre Rajoy y Puigdemont. Y más aún cuando ambos no han tenido, cosa que asombra, encuentros personales donde hablar directamente del conflicto. Tampoco lo ha hecho el líder del PSOE, Pedro Sánchez, quien ayer en declaraciones a la Cadena Ser reconocía no haber tenido encuentro personal alguno con Carles Puigdemont en todo este tiempo de conflicto. ¿Diálogo sin encuentros? Imposible tarea…
El Presidente del Gobierno debe responder como Presidente de toda la nación, no como Presidente del Partido Popular, y lo que debe cuidar en primer lugar si quiere actuar con responsabilidad, es el impedimento de todas aquellas actuaciones que favorezcan el choque directo de la población en este conflicto y las que desaten la hostilidad entre los ciudadanos. Estamos observando una triste escalada de agresividad en las manifestaciones y una peligrosa exhibición de los grupos ultraderechistas neonazis que ahora se presentan abierta y consentidamente como “españolistas”. El PP tolera estas manifestaciones anticonstitucionales con una permisibilidad que solo aceptaría el que se siente afín a ellas.
Hemos llegado a ver públicamente las declaraciones sinvergüenzas de uno de los líderes de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta en voz alta en el siglo XXI, esta gente es la que está apoyando al gobierno, esta gente es la que gobierna en España.
“Contra los golpistas, ¿Hablamos?” es una foto que publica el Sindicato de Policía (UFP) y que acompaña también este artículo, donde se presentan un grupo de policías completamente armados e ironizando con el eslogan que se pretendía pacífico tras el enfrentamiento entre independentistas y no independentistas y su intención de acercar posturas desde el diálogo. Esta muestra de agresividad totalmente manifiesta, no ha sido denunciada abiertamente por los medios públicos de comunicación ni nadie habla de ella con la contundencia que requiere.
La situación no se va a solucionar con la aplicación del 155, no se va a solucionar con enviar policía y fuerzas militares a sitiar Cataluña, bloquear acceso a servicios como whatsapp para las grandes organizaciones cívicas y otras medidas coercitivas que el gobierno pretenda imponer.
Y el líder del principal partido de oposición, el SOE,  Pedro Sánchez, ha aprendido la lección, porque cuando decía NO a los planteamientos del Partido Popular sintió en sus carnes la presión de los barones, aquellos que también en sus legislaturas alimentaron el independentismo catalán sin solucionarlo. Acompañamos la viñeta que explica gráficamente cómo han ido alimentando al “dragón independentista” hasta el momento en que se sale del control en el que se encuentran. Sánchez ha regresado al marco político con la lección aprendida, diciendo SI a todo lo que le propone su contrario, pues diciendo SI a todo garantiza su presencia y su posibilidad de voto para el futuro.
Hay que crear políticas para ganar al gobierno catalán, para convencerlo de que España en su país, pero siempre desde la democracia. Cataluña nunca fue un problema para España, todo lo contrario siempre apoyó positivamente en el desarrollo de este país, portando progreso económico, cultural y el civismo de su gente. No se puede ahora decir que el pueblo catalán es prescindible.
La pastilla para calmar el dolor no es la solución definitiva, pues la enfermedad sigue activa. El  problema catalán sigue activo desde hace años y desde la transición sigue sin solventarse. El pulso del independentismo catalán obliga al PP y al PSOE a pactar la apertura de la reforma constitucional.
El deseo de independencia surge del sentimiento de que en España “los políticos gobiernan en contra de la voluntad popular, sin hacer caso de las aspiraciones más intensas de la población, entre las que destacan el deseo de que el Estado, demasiado grueso e imposible de financiar por estar preñado de políticos parásitos viviendo a costa de los impuestos, sea reducido drásticamente, que los partidos políticos dejen de ser financiados con el dinero de los impuestos y que se castigue a los corruptos y se les encarcele hasta que devuelvan el botín robado. El deseo de huir de la opresión de impuestos insoportables, de sentirse robados y engañados, donde la dictadura de partidos es una democracia, y en donde la Justicia, la información y prácticamente toda la acción de gobierno están infectadas de corrupción, arbitrariedad y abuso” (Blog Voto en Blanco, Los españoles serviles, Fco Rubiales, 27/2/17)
En el 2008 Rajoy, líder de la oposición en esa época, calificaba de “coñazo” el desfile de la Hispanidad de los 12 de octubre de cada año. Esas palabras captadas con micrófonos abiertos se quedaron atrás ante todo su despliegue actual de “españolista” y defensor de la unidad de España.
Esta es la actitud de los políticos, el esfuerzo por conseguir votos tiene sus contras, pero hay que hacerlo… Sigamos dando a la población tardes de futbol y fiestas para que olviden la corrupción e imaginen que disfrutan de una democracia. Por eso “Podemos”, por eso el “Movimiento 15M”, por eso una CUP ha encontrado  apoyo hasta alcanzar 10 escaños en el Parlamento, siendo el verdadero motor para reclamar la independencia en estos momentos.
La única solución es la democratización de la sociedad. Todo el mundo debe ser escuchado, porque aquí no hay enemigos. Y esa es la premisa para la solución. España no merece este circo.

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