“Antes de olvidar” Reflexiones sobre el problema catalán ImraniIdrissi Hamid

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El verdadero conflicto es que se ha perdido la capacidad de comunicación. Incluso los que más parece que se entiendan no lo hacen, solo lo parece. Pero si encima se echan mentiras y manipulaciones, intereses e historias… esto ya es una maraña que no hay quien desenrede.

Imrani Idrissi Hamid
Ahora es el problema catalán. Pero, ¿quién asegura que mañana no será el problema vasco, por ejemplo? Y que se van a hacer, ¿de nuevo el Constitucional? ¿Se enviarán tanques? ¿Qué amenaza se lanzará?
Es una triste pena que en el siglo XXI haya habido tal retroceso y se vuelva a ver a España en el punto de mira de Amnistía Internacional, o el Comité de Derechos Humanos de la ONU, o en boca de periodistas a favor de la libertad de expresión, denunciando la actuación del gobierno español en su forma de tratar esta problemática.

 Se está favoreciendo la división y cada vez más. Ya quien se manifiesta con banderas blancas para conseguir el diálogo entre las partes tiene su contrario con banderas rojigualdas que quieren significar la unidad de España. Pero no todo el que estaba a favor del referéndum quería la independencia de Cataluña. No todo el que quiere la independencia de Cataluña odia al resto de España. No todo el que quiere la unidad de España respeta a toda su gente. No todo el que se manifiesta con banderas de España es un fascista. Muchos fascistas están aprovechando el “Una, grande y libre”, históricamente de la época de la dictadura franquista para mostrarse abiertamente en contra de todo lo que huela a independencia, y en plena democracia tomando alas sin que nadie les pare los pies, cuando hace nada atacaban mezquitas, insultaban a emigrantes, ahora son “héroes españoles”, de vergüenza.  No todos los que han denunciado las agresiones policiales del 1-O están de acuerdo con los planteamientos separatistas. No todo el que está en contra de la política de derechas de Mariano Rajoy está a favor de la independencia de Cataluña. Y no todo el que es del PSOE comparte la línea de acercamiento total a la del PP que está siguiendo Pedro Sánchez.
Ante este abanico de matices, se necesita honestidad.  Y por desgracia, los políticos han perdido esta virtud a ojos de sus votantes. Los casos de corrupción en uno y otro lado, que salpican a la derecha y a la izquierda,   de alguna manera dan vía libre a la indefensión y a la sensación de que todo está perdido.
Incluso cuando el diálogo se ha negado en pos del “decretazo” o directamente del porrazo. Incluso cuando se han ofrecido discursos del “Nunca haremos…” que más tarde quedaron en el olvido para hacer totalmente lo contrario a lo expresado. Y rescatemos unas palabras de un político en oposición, del 2006: “Cuando los ciudadanos piden un referéndum porque quieren opinar, la respuesta no puede ser ‘tranquilos, no pasa nada, confíen en mí’. ¿Qué broma es esta?”. Pues señores, no son las palabras de un pro independentista reclamando su derecho a decidir. Son las palabras del señor Mariano Rajoy.
Rajoy hacía estas declaraciones cuando era líder de la oposición en el gobierno del socialista  Rodríguez Zapatero  lideraba campaña en contra del Estatut de Cataluña, lo que demostraba es que no estaba pensado en la unidad de España, estaba pensando en llegar a Moncloa. Y cuando lo ha conseguido, sigue enfocado en el voto. Esto refleja el verdadero origen en el problema y el escaso interés  para una solución desde el diálogo y el consenso políticos.
Esto es la monda. Estamos ante una verdadera “prostitución política”.
Es necesario, ahora más que nunca, un mediador creíble en el conflicto. ¿No hay nadie entre sus políticos con el carisma necesario, con el criterio de la justicia y la honradez en su trayectoria? ¿Alguien que sea capaz de favorecer el encuentro entre las partes? ¿De hacer sentir al pueblo de Cataluña orgulloso de ser español? ¿De hacer sentirse orgulloso al pueblo de Catalunya de ser español? ¿De hacer sentir al resto de España que Cataluña es parte de ella, respetando incluso sus propias diferencias, como su idioma, y su propia identidad, igual que pueda tenerla un vasco o un gallego?
Aquí hay que “remangarse” y trabajar. Los políticos deben asumir la responsabilidad que conlleva su cargo y no cesar hasta  dar la mejor respuesta. Si hay que hacer referéndums, que se hagan. Si hay que cambiar la Constitución, que se cambie. Todas las medidas necesarias que se tomen desde la cordura, desde el respeto y desde la justicia. La unidad de España debe estar por encima de toda deferencia .
La solución no es fletar autobuses desde diferentes puntos de España para manifestarse en  Barcelona a favor de la unidad de España. Porque si así fuera, quizá habría que haberlo hecho antes, ¿no?  Y ante esto, varios medios de comunicación internacionales se han hecho eco en sus ediciones digitales de la manifestación: “Bloomberg” abría con el titular “Los negocios catalanes se unen a los manifestantes en un mensaje a favor de España” y la “BBC” tenía como primer titular las palabras de Rajoy sobre que una declaración de independencia “no tendría efecto” acompañada de una imagen de los manifestantes con una pancarta que reza ‘Catalanidad es hispanidad’. El “Financial Times”  publica en su información internacional la “amenaza” de Rajoy de suspender la autonomía. Además, “The Guardian” lleva entre sus noticias más leídas “Catalanes a favor de la unidad toman las calles para condenar la ‘revolución egoísta´.”The Wall Street Journal” publicaba también en portada la noticia ‘Miles marchan en Barcelona contra la independencia de Cataluña”.
Y nos preguntamos: ¿Esta manifestación se organiza para convencer al pueblo catalán de que deponga su posición de separarse de España o  para dar una imagen de unidad maquillada al exterior? Los próximos días nos darán la respuesta.