Argelia y la debilitación del Frente Polisario Por: Mokhtar Gharbi

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  En el año pasado, 2016, ocurrieron tantos cambios al nivel mundial que tuvieron ingratas secuencias y sorpresas sobre los separatistas del Polisario, al mismo tiempo, se fortalecieron las posiciones de Marruecos en muchos escenarios de la política internacional, particularmente en África.

    Esta situación se ha hecho evidente, cuando vemos que Argelia atraviesa grandes dificultades diplomáticas, económicas y financieras, lo que obligó al gobierno militar de Argelia a repasar todos sus actos en aquellos ámbitos, pero sin éxito, sobre todo en los asuntos sociales que se empeoran dia tras dia. Además, esta situación de fragilidad se pone cada vez grave con las obligaciones gratuitas hacia su Polisario, lo que genera peligros para cubrir las necesidades de los argelinos. 

    Un analista relaciona todo este calvario con Marruecos y lo comenta asi:

“Mientras el Frente Polisario se ve sometido a una reducción de sus apoyos internacionales, Marruecos, por el contrario, ve reforzada su posición internacional. El rey Mohamed VI ha llevado a cabo una política especialmente orientada hacia sus vecinos del Sur de África que ha consolidado su liderazgo regional. Pero, al mismo tiempo ha sabido cultivar una buena relación con la Unión Europea y, en particular, con España. Europa valora especialmente la cooperación que Marruecos ha bridado en el control de la inmigración subsahariana y de las actividades de los grupos fundamentalistas, entre otros factores. En tanto que las relaciones entre Rabat y Madrid atraviesan por un período de singular armonía, alimentado especialmente por la fluida relación personal entre Mohamed VI y Felipe VI. España ha incrementado sus inversiones en Marruecos y ambos estados han arribado a equitativos acuerdos en materia de explotación pesquera”.

    En efecto, el Polisario perdió mucho a causa de la positiva evolución de las relaciones entre Marruecos y España, lo que no favorece a los intereses de los separatistas, sobre todo en lo relacionado con las ayudas procedentes de los municipios y ONG’s españolas, que han disminuido considerablemente en el año pasado, y lo mismo de otras fuentes, especialmente de las instituciones y países europeos.

     La misma fuente señala que “Por otra parte, en la Península ha disminuido considerablemente la simpatía que antes despertaba la causa separatista. Los españoles enfrentados a sus propios problemas de separatismo, en Cataluña y en el País Vasco, han perdido el romanticismo con que veían a los polisarios”.