Buenas noches Marruecos Argelia/Marruecos A mal tiempo, buena cara

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 “Ya va siendo tiempo de poner en pie una nueva política de vecindad a escala regional, magrebí por ello  lanzamos un llamamiento a Argelia, todas las veces que podamos, para ir en el sentido de la apertura, de la escucha y de la colaboración. Es, además, la única manera que podría permitir avanzar realmente en el expediente del Sahara, porque al fin y al cabo, para nosotros, el interlocutor principal es Argelia”.

Palabras de la ex ministra delegada para Exteriores y Cooperación, M’Barka Bouaida en una entrevista a la revista Jeune Afrique no hace mucho que ilustran la sincera voluntad de Marruecos de abrir una nueva etapa en las relaciones bilaterales entre los dos vecinos magrebíes.

Se trata de una constante en la política exterior del reino: Cuanta más agresividad gratuita y a menudo primaria contra Marruecos, más tendidas deben estar las manos a una clarividencia política y geopolítica inherente de dar más bazas y más ventajas a los interés vitales de los dos países y de la región, en general.

Y es que… no hay mal que mil años dure.

La ex ministra como todos los marroquíes sabemos  pertinentemente que, esta vez, como las muchas veces anteriores, las autoridades argelinas harán oído de mercader ante todos los nobles gestos del vecino marroquí con vistas a buscar y a encontrar un terreno de distensión y de comprensión por el bien de ambos y de, como acabamos de decir por el del Magreb en general.

Peor (o mejor) aún: La invitación a Argelia para más razón, más realismo en sus relaciones internacionales, especialmente con sus vecinos y para una toma de coincidencia de sus propios intereses antes del prójimo, ha sido recibida en Argel por una serie de agresiones diplomáticas, a las que, por estar acostumbrados en Marruecos, nadie sintió tentación alguna de responder ni de corresponder, siendo la más reciente y no la última la ridícula, infructuosa y desmesuradamente costosa ofensiva para sabotear la vuelta del Reino a la Unión africana

Afortunadamente ella (Argelia) y África del Sur se dieron cuenta rápidamente de que no eran lo suficientemente aptos como para poder hacer algo contra Marruecos y su caudal de prestigio y de consideración internacionales. Se necesita algo más que alucinaciones.

No importa… con Argelia se debe acostumbrar a lo peor aunque lógicamente después de la tormenta, esperémoslo, vendrá la calma.

Pensemos en la posible calma y olvidemos la actual tormenta. Más de 41 años viviendo de espaldas ¿Y qué? pues… no es confortable para nadie, para unos menos que otros. Si Argelia no ha realizado su sueño de “tumbar” a Marruecos en 41 anos es porque nunca lo logrará. ¿Es tan difícil de comprender?

(Articulo reactualizado el 1/3/2017)