Buenas noches Marruecos  TVE en Marruecos  Emocionante como una… ficción ( actualizado) Said Jedidi

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 Desde el punto de vista estrictamente profesional no seria exagerado afirmar que la pasión de los marroquíes del norte por la televisión española (TVE porque históricamente era con sus dos cadenas la única que “entraba” en el norte de Marruecos) constituye algo así como la duda que condujo a la arrogancia…por lo menos en la valoración y en la comparación.  Arrogancia porque la mayoría de estos «  intrusos » telespectadores marroquíes acabaron por no mostrar ninguna indulgencia para con su propia televisión u otras de la misma categoría y nivel, exigiendo la misma calidad y la misma temática, lo que hizo que la televisión marroquí brillara durante lustros por su ausencia en esta parte del país.

     En su crisis existencial informativa, la inmensa mayoría de estos «  incondicionales » adeptos a las televisiones del país vecino, comenzaba a identificarse con una realidad que le era ajena. Sin embargo los términos «  primera » o «  segunda » pasaron a formar parte de la terminología «  tradicional » de los televidentes marroquíes del norte y algunos incluso en el sur. Una sana complicidad que comenzó como una película de aventura…porque con el tiempo, la realidad y el fútbol español se convirtieron en algo así como el pecado original. Ninguna reverencia particular a lo propio. Este es del Madrid y el otro del Barça. Se conocía en su menor detalle el panorama político español con sus ministros, sindicatos y hasta la oposición. Y lo que es, sino grave por lo menos paradójico: nadie lo consideraba una exageración, ni siquiera una aberración. Tanto que en las elecciones legislativas del 2002 algunos candidatos afortunados intentaron recurrir a la publicidad en TV1, TV2 e incluso en otras televisiones de Andalucía. Afortunadamente había un código electoral y una ley al respecto que prohibía este recurso.
      Nada, ni siquiera el interés cero de las autoridades españolas (todas tendencias y colores políticos confundidos) por la lengua y la cultura españolas en Marruecos pudo calmar esta «  fiebre » que se convirtió en una polifonía.
        La duda que condujo a la arrogancia porque la televisión marroquí tuvo que inventar un telediario en español que con el tiempo logró imponerse aunque no así el resto de la programación e informativos en árabe o francés.
        A excepción de momentos de crispación en Oriente Medio, o cuando se trata de analizar la controvertida cuestión del Sahara marroquí cuando los norteños prefieren su televisión u otras árabes «  porque informan imparcialmente y no son anti-árabes » y porque los marroquíes, las televisiones españolas acaparan, prácticamente todas las atenciones, cultivando un modo de vida más acorde en el norte de Marruecos a la realidad socio-cultural de los vecinos del norte que del resto de sus compatriotas.
      Así las cosas, con la visita de quien era presidente del gobierno español José Maria Aznar a Marruecos, particularmente a Tánger y más tarde a Tetuán y la calurosa acogida que se le reservó en las dos ciudades norteñas, se impuso el imperativo de poner frenos a este humor irritable, ocupándose mejor y más frecuente de la zona y sus necesidades.
     De esta manera el Telediario de la televisión marroquí que existía unos 10 años antes fue reestructurado con unidades (corresponsales) en Tetuán cubriendo a Chauen y las vecinas M’diq y Fnideq y Tánger, con Larache, Alcazarquebir y Arcila e incluso Nador.
      Un informativo de proximidad que reflejaba durante años, según propios y extraños (más propios que extraños) la realidad en el norte con sus problemas, sus preocupaciones y sus deseos.
      El noticiero gustaba pero no evitó que antes y después de él, la gente volviera a captar las mil y una televisión españolas gracias en gran parte a la antena parabólica pero también al buen tiempo (lo que explica la importancia de la proximidad geográfica aunque en España pocos…muy pocos se dieron cuenta hasta ahora.
      No obstante, el advenimiento de la televisión por satélite, sumado al, cada vez más creciente interés de España y sus sucesivos gobiernos por la cosa marroquí y mas especialmente por este «  fenómeno » que resistió cuando no había otra alternativa ( en una de mis conversaciones en Madrid con el director general de la TVE se lo expliqué, mostrando un enigmático interés solo comparado con la opacidad con la que se conocen las cosas al otro lado del Estrecho sobre Marruecos y sus, por ello, frustradas ambiciones. Me refería al potencial mercado publicitario en la zona), comenzó a alterar las coordinadas de la función televisiva en esta parte de Marruecos.
 Al Jazira o Al Arabia o incluso Al Manar ( la televisión de Hizboallah libanés) comenzaron a acaparar las atenciones y las, a menudo, extrañas y «  copiadas » concepciones de los informadores cuando se trata de la crisis medí oriental así como los adjetivos que usan cuando se trata de símbolos sagrados, se encargaron del resto.
      Las televisiones españoles han ido apagándose poco a poco, perdiendo audiencia e importancia pero su caída libre no ha evitado (hasta ahora) que gran parte de los norteños de Marruecos incluyesen entre sus prioridades informativas los telediarios españoles…. Tanto que nunca faltan los que en el resto de Marruecos calificaran este gusto por estas televisiones de esquizofrenia norteña.