Campamentos de Tindouf Emergencia de una conciencia unitaria Khalil R’Guibi

0
En Tindouf pero convergiendo sus tristes miradas hacia su pais: Marruecos

 

 Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… excluyente, selectiva y casi exclusivamente con una Ínfima parte de los saharauis.

 Durante lustros, el Polisario y sus mentores argelinos lo han combatido a capa y espada: Conciencia nacional unitaria de la población de los campamentos.
Hoy parece que decenios de educación del odio y rencor, las mentiras y los subterfugios de nada han servido a pesar de que, lamentablemente Marruecos no hace nada para estos sus hijos desterrados en inhóspitas tierras argelinas, bajo el terror de sus milicias polisaristas, cebo e incentivo para realizar sus miras hegemonistas.
De tal forma que a pesar del terror, de las amenazas y de escenas de tortura inhumana mostradas y contadas por sus agentes, la población comienza a pensar en su regreso a su país: Marruecos, a una vida decente como decenas de miles de sus hermanos en Layun, Smara, Bojador, Dajla…
De nada ha servido y de menos servirá el horror polisarista convertido desde hace tiempo en una sociedad anónima del crimen, narco-trafico, contrabando, chantaje y rescates.
Inhumano e inaceptable el modo de actuar de estos domésticos de Argelia, que despojan los suyos de su dignidad, de su orgullo y de su razón de ser.