Campamentos de Tindouf Sequia de todo Khalil R’Guibi

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En Tindouf pero convergiendo sus tristes miradas hacia su pais: Marruecos

 Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… excluyente, selectiva y casi exclusivamente con una Ínfima parte de los saharauis.

La verdad es que no hay manera ni palabras para describir el drama de estas poblaciones, rehenes de un desmesurado apetito de riqueza y opulencia de los máximos responsables del Polisario, y objeto de mercancía y negocio por parte de los que pretenden expresas su solidaridad de invernadero, especialmente en España, donde el problema del Sahara genera oficios y beneficios.
Las únicas víctimas son estas inocentes poblaciones, merced de este inmoral apetito de los suyos y de la vil explotación de los ajenos.
¿Cuántos argelinos vinieron sargentos o cabos a estos campamentos y se fueron con cuentas bancarias que cubrirán el resto de su vida?
Cuantos dirigentes del Polisario vinieron a estos campamentos sin tener donde caerse muertos y hoy figuran entre los multimillonarios de Las palmas o de Vitoria?
¿Cuántas promesas nos han hecho que, pasados 43 años no queda aun lugar en nuestra mente de creer más promesas?
La gente se pregunta sobre lo real y realista. Sobre las perspectivas. Las posibilidades y los desarrollos del espejismo.
La gente quiere dejar de existir para comenzar a vivir, como sus hermanos en el Sahara marroquí, como gente normal, lejos de exposición para mendicidad y para el chantaje.
La gente quiere sentir el amor y el cariño de una patria y de un  pueblo que no la explote hasta la saciedad.
La gente quiere regresar a su país: Marruecos.