Casablanca/Actividad real: Oracion solemne y mensaje con motivo del 40 dia del fallecimiento deM’Hamed Bucetta

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El rey Mohamed VI, Amir El muminin (príncipe de los creyentes) reza la oración solemne del viernes en la mezquita Hassan II de Casablanca y envía un  mensaje con motivo de la conmemoración del Cuadragésimo día del fallecimiento del letrado M’Hamed Bucetta cuyo texto integro como lo ha leído el consejero real Abdellatif Menouni y publicado hoy por La MAP es el siguiente

 

“Loor a Dios, la oración y el saludo sean sobre nuestro señor Enviado de Dios, su familia y compañeros,

Señoras y Señores,

Con un sentimiento de emoción y formulando votos por el eterno descanso del finado, os acompañamos para celebrar la cuarentena del fallecimiento de uno de los virtuosos hijos de Marruecos, el Profesor M´hamed Boucetta, Dios le tenga en su Misericordia.

En esta ocasión, acuden a mi memoria momentos conmovedores que marcaron nuestro encuentro, al visitarle por última vez en el hospital. En ningún momento había pensado que nos iba a dejar para responder a la llamada de su Creador, unas semanas después.

Lo encontré como siempre lo conocí, afable y cariñoso, espontáneo y comedido, prudente y siempre midiendo sus palabras.

Con plena consideración, recuerdo, siendo yo un joven de corta edad, cuando me acompañaba, en numerosas misiones oficiales que efectuaba al extranjero, tanto para visitar a dirigentes de los países de la Organización Africana, como para dirigirnos a países lejanos como puede ser la India, donde gozaba de un enorme respeto ante los jefes de Estado y ante sus homólogos ministros.

El llorado profesor Boucetta, gozaba de una consideración particular, ante Nuestro llorado Padre, Su Majestad el Rey Hassan II, Dios le tenga en su Gloria. Personalmente, le teníamos una gran consideración y le reservábamos todo Nuestra solicitud y Nuestro cariño, las puertas del Palacio Real siempre estaban abiertas ante el mismo.

Señoras y Señores,

La ocasión requiere recordar el espíritu y virtudes del querido finado, habiendo sido un celoso patriota, un gran estadista, un curtido militante político y de su partido y un sindicalista innovador, además de las elevadas cualidades humanas que le distinguían.

Todo el mundo reconoce su sincero celo patriótico, habiéndose integrado tempranamente en la acción nacionalista y en la lucha por la libertad e independencia de Marruecos.

También conocemos su inamovible fidelidad al glorioso Trono Alauí y su firme aferramiento a los valores constantes y sagrados de la Nación, así como su incondicional entrega en defensa de los mismos, principalmente en lo que se refiere a nuestra justa causa nacional. No podemos olvidar su compromiso activo y su apoyo a la causa palestina.

Señoras y Señores,

Con la desaparición del llorado M´hamed Boucetta, Marruecos ha perdido a uno de sus grandes estadísticas, cuya prudencia, lejanía de miras y compromiso de servir las causas de la Nación y de los ciudadanos, todo el mundo reconoce.

Así pues, a lo largo de su trayectoria, rica en verdaderas obras patrióticas, siempre hizo gala de un elevado espíritu de responsabilidad, y una absoluta entrega en la realización de las distintas misiones y responsabilidades, parlamentarias, gubernamentales y diplomáticas que asumió, con total mérito y capacidad.

En consideración de esta amplia y variada experiencia, decidimos designar al finado, en 2003, para encabezar la Comisión Consultiva Encargada, a la sazón, de la introducción de reformas fundamentales sobre el código personal.

Efectivamente, se granjeó Nuestra confianza y cumplió de la mejor manera con el deber, a través de su constructiva contribución a la realización íntegra de la labor de dicha comisión, sacando un avanzado código de la familia.

En política, el llorado Boucetta, Dios le tenga en su Santa Gloria, fue un militante experimentado y talentoso, un prudente líder de partido, que apreciaba la noble acción política, y ejercía esta disciplina respetando la deontología y nobles designios de la misma.

Así pues, en tanto que hombre metódico y persuasivo, y no de disputas destacaba por tener un estilo propio, que intuitivamente comprendía que la naturaleza de la acción política seria, consistía fundamentalmente en una ardua y constante búsqueda de alcanzar la movilización necesaria a la realización de los objetivos de cada etapa.

Todo ello en el marco de una profunda conciencia de la importancia que reviste el hecho de asumir la preservación de los grandes equilibrios que cimientan el Estado marroquí, otorgando prioridad a la acción conjunta y útil.

La lucidez y prudencia, en tanto que elementos estructurales de la personalidad del llorado Boucetta, que marcaron su dedicación política, hacían que el interés que otorgaba a las cuestiones decisivas de la Nación, fuera una preocupación que no le abandonara hasta sus últimos días.

Gracias a estas genuinas cualidades, se granjeó el consenso de los diferentes componentes del Partido del Istiqlal, del que fue uno de los fundadores, y más adelante, secretario general, durante más de veinticuatro años, luego, miembro del Consejo de la presidencia del partido y presidente de la Fundación Allal el Fassi, erigiéndose de este modo en digno sucesor de su predecesor.

De igual modo, se convirtió en una referencia para los líderes y militantes del partido, en consideración de su amplia experiencia así como de la prudencia y discernimiento que le caracterizaban en la gestión de los asuntos políticos, en el seno de la asunción de los principios, privilegiando el diálogo y el consenso positivos, que colocan el interés de la Nación por encima de cualquier otra consideración.

Señoras y Señores,

El querido finado gozaba de Nuestra elevada consideración y solicitud, por los insignes servicios prestados a su Patria y a su Rey.

En efecto, nunca lo hemos considerado como un “sabio silencioso”, sino más bien un “sabio”, en el pleno sentido de la palabra, que sabe cuándo no se debe hablar, y cuándo no se debe callar. He aquí un sensato camino por él adoptado hasta sus últimos días, que Dios le tenga en su Misericordia.

Por más que manifestemos las cualidades del finado, no le habremos hecho justicia, si dejamos de evocar su genuina vertiente humana.

Boucetta, el hombre, gozó del respeto y admiración de todos aquellos que le conocieron o trabajaron con él, por la buena educación y el buen trato que le caracterizaron, amén de la simplicidad y verdadera modestia que engalanaban su persona.

Todo ello hace de él un ejemplo digno de ser seguido por las generaciones presentes y venideras, imitando sus pasos y ataviándose con sus virtudes, en el amor a la patria, en la entrega en defensa de sus causas y en la lucha contra los retos a los que se enfrenta.

Dios tenga en su Santa Gloria al honorable difunto, y aporte consuelo y sosiego a su familia y allegados, así como a los miembros de su gran familia en el Partido del Istiqlal.

“Entre los creyentes hay hombres que han sido fieles a su compromiso con Dios: algunos de ellos lo han cumplido ya con su muerte, y otros esperan aún sin haber cambiado en lo más mínimo”. (Sagrado Alcorán).

Wassalamou alaikoum warahmatoullahi wabarakatouh”.