Cataluña/Jordi Évole: “De error en error hasta el desastre final.” Imrani Idrissi Hamid

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Cuando la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, dictaminó el ingreso en prisión el 2 de noviembre del 2017 del vicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras y otros ocho ex consellers, acusándoles de rebelión y riesgo de fuga y de reiteración delictiva, tomó una decisión, según sus propias palabras, “adecuada, razonable y proporcionada.”

Ya había decretado el ingreso en prisión sin fianza para los conocidos como “los Jordis”, Jordi Couxart y Jordi Sànchez, líderes de Òmnium Cultural y de la Asamblea Nacional Catalana (ANC)  que entraron en prisión el 16 de octubre, acusados por un delito de sedición.
Desde entonces, O. Junqueras, Joaquim Forn (ex consejero de Interior de la Generalitat), J. Sànchez y J. Couxart, permanecen en prisión. Los dos primeros en la cárcel de Estremera y los últimos en la de cárcel de Soto del Real, prisiones ambas ubicadas en la provincia de Madrid.
El Magistrado del Tribunal Supremo, Pablo Llarena permitía la salida de varios ex consejeros tras pagar sus fianzas,  la mayoría de 100.000€, reteniendo sus pasaportes e instándoles a comparecencia periódica, mas entendía que tanto el vicepresidente Junqueras como los líderes de ANC y Òmnium encabezaban el comité que condujera a la declaración de independencia, decidiendo  su mantenimiento en prisión y evitando así que se “reproduzcan episodios de violencia en Cataluña.”
Muchas han sido las respuestas ante estos encarcelamientos, críticas de figuras políticas, jurídicas y del ámbito social y mediático.  Alberto Garzón, Coordinador de Izquierda Unidad, en un tweet se habría referido  a la decisión de la juez Lamela como “lamentable”. “Delito inexistente (rebelión), falta de competencias (Audiencia Nacional) y medidas desproporcionadas. No es democracia.”
El que fuera juez instructor de la Audiencia Nacional durante bastantes años (1987-1993 y 1994-2012), Baltasar Garzón, opinaba sobre los presos independentistas: “No hay ninguna razón para mantenerles en prisión” Y añadía en un reciente programa de ´El intermedio’ de la Sexta “La permanencia en prisión de personas vinculadas a la investigación de los hechos del ´procés´ carece de sustento jurídico”.
De “decisión arbitraria” acusaba la Coordinadora General del PdeCat, Marta Pascal, la tomada por el juez del TS al mantener la prisión de los cuatro encarcelados, quien se lamentaba de la falta de ´normalidad´ con la que se iniciaba la campaña electoral.
Para Amnistía Internacional, los cargos de sedición contra Sànchez y Cuixart eran excesivos y solicitaban contundentemente suspender la prisión provisional que los mantenía en privación de libertad.
El Partido Socialista Catalán era crítico con la actuación judicial al denunciar la represión sufrida por estos al ejercer derechos constitucionales como los de reunión, manifestación y opinión.  El Partido Socialista de Pedro Sánchez, al contrario, avalaba el encarcelamiento de los dos líderes catalanes acusados por sedición.
Ese día, más de 40.000 personas  se agolparon ante la Consejería de Economía de la Generalitat para protestar por las detenciones y han vuelto a manifestarse en otras ocasiones para pronunciar su descontento con las actuaciones promovidas por el Partido Popular  y que mantienen más de 100 días a sus líderes en prisión y en el exilio.  Son más de 2.000.000 de catalanes los que no han sido convencidos por vías políticas y del diálogo las que responden a las vías judiciales y policiales.
“De error en error hasta el desastre final.” tuiteaba Jordi Évole, conocido guionista y presentador  catalán.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría habría anunciado que Puigdemont  por sus circunstancias judiciales no “posee la plenitud de sus derechos”, pero catedráticos constitucionalistas discrepan de su opinión: Puigdemont, sobre el que pesa una orden de detención en España y a pesar de su fuga a Bélgica, mantiene la posibilidad de ejecución de todos sus derechos políticos, que permanecen intactos hasta que un juez o fallo judicial sentencie lo contrario. Otra cosa diferente sería si regresara a España y fuese detenido. 
« Ningún tribunal decidirá quién debe ser el presidente de la Generalitat », decretaba  la mañana de este jueves,  en una entrevista a la Rac1, el elegido Presidente de la Mesa del  Parlament, Roger Torrent (ERC), asegurando que Carles Puigdemont “es y continuará siendo” su candidato a la Generalitat.  Torrent afirma seguir trabajando para que pueda celebrarse una investidura “con todas las garantías”. Esta era la respuesta a otra declaración de la vicepresidenta Sáenz de Santa María, quien declaraba “El presidente de la Mesa, Roger Torrent, no puede proponer como candidato al Sr Puigdemont, aunque sí puede proponer a otro”.
El ex político Jorge Verstrynge refería un sorprendente comentario en el programa de La Sexta, ´Al rojo vivo´ en colación a su entrevista en la capital belga  con el ex presidente catalán: “No puede volver si no le dan garantías de que no se va a caer por las escaleras” “Me dijo: ´Ni te imaginas, Jorge, lo fácil que es llevarse a alguien por delante´.” “Sería fácil caerse desde la planta tercera de un edificio de Justicia y no se haría autopsia porque casualmente te habrían incinerado diez minutos después.”
Y es que en  los últimos años se han producido en España una serie de significativas defunciones relacionadas con casos de corrupción, y que no siempre han sido investigadas en totalidad al no realizarse autopsias o al haberse incinerado los cuerpos antes de un exhaustivo examen.
No pretendemos la injuria en ningún caso. Únicamente recogemos una incompleta lista de los fallecidos que de un modo u otro están relacionados con la trama Gürtel,  red de corrupción que salpica a las más altas cúpulas del Partido Popular (el más importante, aparte del Caso Púnica, Caso Lezo, Caso Nóos… y otros más de 45 importantes casos de corrupción que implican al PP):
Rita Barberá, ex alcaldesa de Valencia y senadora, relacionada con la Gürtel  en 2009, fallece súbitamente en mitad de la investigación y unos días antes de declarar;  Francisco José Yáñez Román,  asesor del área económica del PP y padre del testaferro de Bárcenas, fallece una semana antes de prestar declaración; María del Mar Rodríguez Alonso, mujer de uno de los portavoces adjuntos del PP en el Senado, es hallada muerta en un hotel de Bilbao, suicidio;  Isidro Cuberos,  ex jefe de prensa de Arenas e imputado en la Gürtel,  desaparece en extrañas circunstancias y es hallado muerto en una cuneta al lado de su moto, habría sufrido un accidente;  Antonio Pedreira, juez en el caso Gürtel, fallece de causas naturales llevándose con él  valiosísima información; Juan Pérez Mora, comercial de productos dietéticos que intento engañar al cerebro de la trama Gürtel, Francisco Correa, “ decidió suicidarse”  en el verano de 2009; Después de haber denunciado a la policía el estar recibiendo amenazas telefónicas, una caída fortuita en el hogar del que fuera tesorero del PP desde 1993 al 2008, Álvaro Lapuerta,  mantiene al implicado en el Caso Bárcenas y la Gürtel, en coma desde el año 2013. Este personaje sería clave para la resolución del caso.
Desconocemos si Puigdemont  hablaba en tono de humor cuando le comentara a  Verstrynge  “Ni te imaginas, Jorge, lo fácil que es llevarse a alguien por delante” o si sus declaraciones fueron solemnes. Lo que sí sabemos es que ya lo filosofaba  sabiamente Francisco de Quevedo: “Ningún vencido tiene justicia si lo ha de juzgar el vencedor. “
Y así opinarán los líderes independentistas catalanes encarcelados, pues han decidido llevar su causa a otras instancias, informando de su situación este jueves y a través de su abogado británico, Ben Emmerson, al Grupo de Trabajo contra la Detención Arbitraria de la ONU. El letrado ha denunciado que España no está manejando la situación como cabría esperar de un país democrático de Europa.  A su opinión, la acción del Estado Español en cuanto a las detenciones de Junqueras, Cuixart y Sànchez, puede entenderse claramente como una discriminación por motivos políticos.
Lejos de pensar que el ´procès´ ha terminado, como se lanzaba en ´El programa de Ana Rosa´, programa amarillo “de cotilleo” asegurándose contar con los mensajes del mismo Puigdemont a su exconseller Toni Comín, seguimos aún en pleno nudo de la situación política en Cataluña.
El gran socio europeo está observando las actuaciones de los dirigentes del Estado español, y no parece gustarle lo que ve.  Por supuesto, esto no ha terminado. Ni mucho menos…