Chiquilladas argelinas El Polisario debe buscar mejor amo Khalil R’Guibi

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campamentos de Tindouf o la gran estafa del régimen argelino

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… excluyente, selectiva y casi exclusivamente con una Ínfima parte de los saharauis.

 Con un exquisito humor saharaui se comenta las recientes “maniobras militares” del Polisario quien con una procuración de las autoridades militares argelinas y olvidando su hambruna y su decline se ha aventurado en el desierto con sus tanques y sus milicias.
En los campamentos nadie ignora que este tipo de maniobras (y nunca mejor utilizado el término en sentido peyorativo) no es el que va a frenar el ímpetu reformador y renovador que aporta Barikalah y los suyos… siempre y cuando sigamos preguntando por él, donde se encuentra y si sigue vivo. La metodología argelina para con los protestantes, ejecutada por sus esbirros polisaristas lo aconseja, porque muchos de los que se alzaron contra la dictadura del “Frente” y el autoritarismo de sus  dirigentes, no han reaparecido para contarlo.
Así las cosas, el término “cambio” ha pasado a formar parte de la terminología proscrita por la cúpula del Polisario por instrucciones de su mentor argelino.
Entre uno y otro concepto la gente se pregunta aquí lo que, además de ayudarla a obtener su independencia, a expensas de la suya propia, lo que ha hecho Marruecos a Argelia.
42 casi 43 años de conspiraciones y de utopía geopolítica que desembocan en una quiebra moral, política y económica.
El Polisario debe buscar mejor amo.