Cónsul honorífico en Venezuela: Con mi nombre me vale

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Desde Madrid Tarik Amhih Al Mohajjir

El otro día decía que ser patriota no se mide por el amor al país sino por el servicio que se le presta.  Hoy sin embargo debo añadir y en qué condiciones se presta.

No es lo mismo ser Cónsul honorífico que ser Cónsul con honorarios. Mientras éste último cobra por su trabajo  a base de prebendas, el primero paga de su bolsillo .Mientras el último tiene un horario, el primero trabaja a destiempo. Vamos un soldado raso de los que ganan batallas. Es el caso de nuestro Cónsul Honorífico de Venezuela en Caracas, el señor Elías Melul Bentolila.  Un tetuaní sefardí de pura cepa, de aquellos que ni la lejanía en el espacio, ni la ausencia en el tiempo le han causado el olvido de su más sincera amada. La lleva en la sangre y se le revive con cada bombeo de su corazón. Vive por su amor y se muere por Su querida. Y sin embargo, amante y esposa se abrazan hasta convertirse en una. Su amor por su patria equivale a su amor por su vida. Le envidio por ese sentimiento tan noble, que a buen seguro le brota del alma, ya quisieran muchos ser como él. Le acabo de wassthapear para saludarle, me dirigí a el por señor Cónsul, ignora que estoy redactando estas líneas y me respondió: por favor con mi nombre me vale.” Sin Comentarios”.
  Venezuela ese país amigo, gobernado por enemigos, tanto de la paz como de la humanidad. De pequeño soñaba que la Royal Air Maroc aterrizara en Caracas. De mayor, ni Pan, ni leche y mucho menos ese avión ha puesto pie en la tierra. Parece que todo ha volado, y si no fuera porque Venezuela es un piso, hubiera cogido el vuelo para no regresar jamás. Su única preocupación es que los marroquíes en Venezuela no pasasen calamidades .Exhorta y ruega a otra incansable Fatiha Imsil, Presidenta de la Asociación  de Marroquíes  en Venezuela, que le transmita cualquier necesidad de nuestra Comunidad. Una incansable  embajadora de la paz, al que la tienen que añadir embajadora de los indefensos y sobre todo embajadora del saber estar. Otra que nadie le tiene que reprochar su amor patriótico, lo exhibe allá por dónde va. Latino América o Ginebra poco importa el lugar. Falta que los de Marruecos se dieran cuenta que ese bagaje humano bien merece un apoyo. Falta hace que Marruecos quiera a su gente como su gente le quiera a él.
Hablábamos del señor Elías y nos metíamos con la señora Fatiha, dos contrincantes  en un mismo carril. Una carrera y una vida por delante. Una meta y un solo premio, amor a la patria y nada más.
Venezuela esa tierra lejana bien merece tener al menos un Consulado. El periplo y la demora en el tiempo de la documentación, calvario de nuestra comunidad Marroquí, exige una respuesta rápida. Servir de la intermediación del Consulado de Marruecos en república dominicana para cualquier menester es un agobio y traspiés para nuestro colectivo en su conjunto, tanto para nuestra Comunidad musulmana como para nuestra  Comunidad  hebrea. Sin entrar a valorar el vacío que ha generado el cierre de nuestra embajada en el 2008 dejando el terreno a sus anchas al Polisario que está haciendo y deshaciendo a su antojo.10 años de atraso van a ser una losa para remontar y explicar los tejemanejes  del Polisario. Por otra parte, tener un consulado establecido en Caracas permitirá dar respuestas concisas a nuestra gente que hoy por hoy están clamando volver a su país natal.la crisis y el precio del billete del avión 2300€ /persona es un impedimento insalvable  para cualquier familia sin recursos y con hijos. Actualmente y con maduro moros en el poder apoyando el Polisario, nuestros hermanos están desesperados, asfixiados incluso enloquecidos con volver a sentir el cariño de su patria. Ansiosos por volver llaman a cualquier persona para echarles una mano. Sobre todo a su Majestad el Rey Mohamed VI.