CORRUPCIÓN Fraude masivo en la ayuda europea a los refugiados saharauis en Tinduf  EL informe fue ocultado durante ocho años por la Comisión

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  « El hurto empieza entre Orán y Tinduf: los camiones  llegan a Tinduf. Faltan mercancías, generalmente varias toneladas. El responsable saharaui firma la entrega y recibe dinero del chófer del camionero para compensar lo que falta, entre 10.000 y 40.000 dinares argelinos » que, al cambio, eran entonces hasta 500 euros. « Esas cantidades remontan la escala jerárquica y todos se aprovechan. Las mercancías apartadas son después vendidas en los mercados de Argelia ».

A lo largo de sus 25 páginas el informe de la OLAF, la agencia de la Comisión Europea que lucha contra el fraude, relata minuciosamente como la ayuda humanitaria que esa institución y otros organismos internacionales enviaron durante cuatro años (2003-2007) a los refugiados saharauis de los campamentos cerca de Tinduf (suroeste de Argelia) acabó, en parte, siendo vendida en mercados de Argelia, Mauritania o Mali.

   El fraude masivo fue en buena medida posible porque durante años la Comisión envió ayudas para alimentar a unos 155.000 refugiados, la cifra que le había comunicado Argelia. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados no dispone de un censo propio porque el Polisario, que controla los cuatro campamentos, no le ha autorizado a hacerlo desde hace 39 años.

Cuando estaba investigando el fraude, la OLAF encargó en 2005 al Centro Común de Investigación europeo de Ispra que tratase de averiguar, recurriendo a satélites de observación, el número de refugiados. Resultaron ser unos 91.000. A partir de entonces, Bruselas fue ajustando a esa cifra su ayuda, que ronda los 10 millones de euros anuales, pero no hizo público el contenido del informe de su equipo anti fraude ni interrumpió la entrega de alimentos.
 
   Hace ya 16 años una investigación de la Cruz Roja española también detectó que 385.000 euros entregados a la Media Luna Roja Saharaui para la compra de camellos no fueron utilizados para ese fin. El entonces delegado de la Cruz Roja en Las Palmas, Antonio Sosa, y un veterinario, Carlos Gutiérrez, viajaron juntos al Sáhara para ver al rebaño y a su regreso redactaron un informe. En él afirman que los camellos que les mostraron ya pertenecían desde hace años al Frente Polisario.
 Fuente: El Mundo