Crónica desde Tinduf Assa-Zag: Khalil Rguibi La importancia de Mauritania

0
Atados a la vida, mientras que otros viven. Siervos en tier'ra de los demàs cuando ellos tienen tierra, familia, pais y amor de su pueblo en Marruecos

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 mese en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

En una crónica anterior, señalamos que por consejos sur-africanos, Argelia y el Polisario apostaron por una revuelta dentro del Sahara marroquí, de donde el campamento de Gdim Izik y los consiguientes acontecimientos, que fueron, sin que nadie se diera cuenta, precedidos por una serie de “visitas” de algunos actores asociativos españoles a Layun y la negativa de sus autoridades locales a permitirles la entrada.

Desde entonces se ha comenzado a pensar en un “frente mauritano” que daría impresión de un aislamiento de Marruecos en la región.

El reciente incidente con Mauritania a raíz de las desafortunadas declaraciones del secretario general del Partido del Istiklal habían nutrido la  esperanza del Polisario de la realización de parte de su objetivo estratégico por el lado mauritano. Pero, el modo civilizado con que las autoridades oficiales de Marruecos, entre ellas el propio rey, desbarataron la estrategia argelino-polisarista que había comenzado por una propaganda en los campamentos en el sentido de que se estaba al borde un conflicto entre Mauritania y Marruecos.

El muy reciente anuncio de una próxima visita real a Mauritania ha constituido el golpe de gracia al “sueño” separatista porque tejer buenas y apacibles relaciones con los dirigentes mauritanos es privar a Argelia y el Polisario de una ventaja estratégica de una importancia capital para el estatuto geopolítico en el Nor-Oeste africano.

No sería, pues excesivo ni exagerado afirmar que Argelia y el Polisario están al borde de la asfixia. Sin aliento en África y con pocas posibilidades de realizar un avance en el resto del mundo, sienten que el tiempo está contra ellos y por lo tanto están dispuestos a lo que sea.

Des de hace años, muchas voces se elevaron en los campamentos para denunciar que “no vamos a esperar eternamente”.