Crónica desde Tinduf Assa-Zag: Khalil Rguibi Polisario: Lo que no trasciende II

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Atados a la vida, mientras que otros viven. Siervos en tier'ra de los demàs cuando ellos tienen tierra, familia, pais y amor de su pueblo en Marruecos

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 mese en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

A comienzos del 2009 por consejos de África del Sur, el Polisario comenzó a apostar por una revuelta dentro de las ciudades del Sahara, “única manera de promocionar el ‘combate’ del ‘pueblo saharaui’” comenzando de este modo la elaboración de una estrategia que culmino con los acontecimientos de Gdim Izik.

En esta estrategia, la quinta columna del Polisario en el Sahara, ha recibido millones de euros y la valiosa contribución de algunos municipios españoles que enviaban a agentes sabiendo pertinentemente que no podían cumplir la misión encomendada en Layun o en otra ciudad del Sahara.

El error mortal de Argelia y del Polisario en este sentido fue el hacer circular rumores en los campamentos de un “muy próximo levantamientos de vuestros hermanos en los ‘territorios ocupados’”. Pasaron meses y años sin que nada ocurriese… en el Sahara marroquí, pero si en los campamentos donde algo comenzaba a moverse. La población de los campamentos comenzaba a desconfiar de la dirección del frente a la que acusaba abiertamente de “criados de Argelia” lo que no era exacto porque eran satélites y agentes de Argelia para realizar un liderazgo en el Magreb imposible con la actual estatura geopolítica de Marruecos.

El 31 de enero pasado con aplastante victoria de Marruecos en Adis Abeba y su vuelta a la Unión africana, el Polisario y su mentor argelino se convirtieron en el hazmerreir de la población de los campamentos que evocaban lo que “próximamente habrá un levantamiento de vuestros…”.

Hizo falta una musculosa intervención de los militares argelinos y semanas de propaganda triunfalista de lo que era un resonado fracaso no solo del Polisario, sino de sus padrinos surafricanos y argelinos.

Desde entonces hasta hoy, la moral de la población de los campamentos es mortalmente frágil y tanto Argelia como la cúpula del Polisario lo saben.