Crónica desde Tinduf España/Polisario: Crisis (española) y beneficencia (argelina) Assa-Zag: Khalil Rguibi

0
Atados a la vida, mientras que otros viven. Siervos en tier'ra de los demàs cuando ellos tienen tierra, familia, pais y amor de su pueblo en Marruecos

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 mese en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos”’ y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

En nuestras crónicas anteriores hemos hecho un primer plano sobre, especialmente, la evangelización de los pequeños saharauis traídos de los campamentos argelinos de Tindouf con el pretexto de nobleza y solidaridad para vacaciones en España y los chantajes que ejerce la embajada argelina en Madrid con procuración al Polisario sobre algunos políticos y actores asociativos en España después de sobornarlos de diferente manera, quedándose rehenes de su estrategia anti-marroquí.

Pues resulta, cuando menos, dudosos, que ninguna autoridad en España se diera cuenta de que, desde el comienzo de la crisis económica en el país, el número de las asociaciones de apoyo al pueblo saharaui ha subido un 55% hasta alcanzar en ciertas fechas el 65%.

¿Es normal y a qué se debe?

Financiadas por Argelia, estas asociaciones creaban hasta 10 empleos, frágiles, pero empleos al fin y al cabo. Sin seguridad social, sin contratos de trabajo pero con un sueldo semi-fijo que permitía a sus titulares paliare los efectos de la crisis.

Una auténtica mafia con células encargadas de la prensa, de los municipios, de las manifestaciones de la literatura anti marroquí y hasta de sufragar los viajes a Layun para comprometer a las autoridades marroquíes.

Desde hace un poco más de un año, pese a un considerable esfuerzo financiero de Argelia, la mayoría de estas asociaciones se dieron cuenta del carácter inmoral de lo que se le pedía a cambio del esquelético sueldo.