Cultura: Teatro Cervantes de Tánger cobra vida

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Redacción Tánger.-Infomarruecos/Conacentomarroqui

  Desde hace unos meses se supo, através el ministerio de cultura marroquí, que las autoridades marroquíes incluyen en los presupuestos generales del Estado de 2017 una partida financiera dedica a la restauración del gran teatro Cervantes.

     El acuerdo de cesión del patrimonio ha sido firmado aunque todavía no ha entrado en vigor, puesto que el gobierno español no ha publicado todavía el traspaso el BOE.

    Después de años de abandono, el establecimiento será finalmente restaurado después del traspaso de su propietario del estado español a su homologo marroquí.

    En este contexto, el ministerio de cultura marroquí ya ha comenzado a estudiar el proceso de rehabilitación de este mítico edificio.

   España había otorgado al estado marroquí la propiedad de este histórico establecimiento, que ha celebrado sus 100 años de existencia en 2013 después de que haya sufrido 30 años de abandono  y marginación.

     Según este acuerdo, se establece el traspaso de propiedad a las autoridades marroquíes, lo cual se ha comprometido a restaurar y sacar provecho a este patrimonio histórico tangerino. La fachada del edificio debe ser conservada, según los términos del acuerdo alcanzado entre Rabat y Madrid.

    En el momento de su inauguración en 1913, El teatro acogía a 1400 espectadores y estaba considerado como la mayor sala de teatro del norte de África.

    En los años 50, el estado español  se convierte en el dueño del teatro que posteriormente cerró sus puertas en los años 80. En vista de su deterioro, Madrid hizo una intervención de urgencias en el 2007 para restaurarlo, inyectando la cantidad de 95.000 euros. Este presupuesto fue destinado a realizar dos obras de urgencia para evitar su derrumbamiento.

    Se estima que el coste de su restauración hoy es de 5 millones de euros. Al cabo de las obras, el teatro debería convertirse en un centro cultural polivalente según el plan de las autoridades marroquíes.

La Historia (Fuente, El Mundo)

     El Teatro Cervantes se empezó a construir en 1911 y fue inaugurado en 1913 por los españoles Antonio Gallego, Manuel Peña y Esperanza Orellana. Con 1.400 localidades, se consideró durante décadas el teatro más grande del norte de África y fue uno de los referentes culturales de la época de aquel Tánger internacional. El espacio es propiedad del Estado español desde los años 50, y a partir de que se cerrase sus puertas en los años 80 se encuentra sin uso y en estado de degradación. A pesar del surgimiento de diversas iniciativas a ambos lado del Estrecho para recuperarlo, ninguna ha tenido respaldo institucional hasta ahora.

    Aunque ya en 2006 se firmó un convenio nunca ejecutado para destinarlo a usos culturales, desde el año pasado, y aún durante el centenario del teatro -que celebró el Instituto Cervantes con una exposición-, fuentes del Ministerio de Exteriores han confirmado  que el Gobierno español negocia una cesión de la propiedad a Marruecos con una serie de condiciones, que tendría carácter de acuerdo internacional y que ambos estados esperan que sea un « icono de la mejor cooperación posible entre ambos y el magnífico estado de las relaciones bilaterales ». Un acuerdo en el que trabajan en estos momentos los equipos jurídicos de los dos países.

    En dicho documento, aún por definir completamente pero cuyas negociaciones se han pausado « muy avanzadas », afirman esas mismas fuentes, Marruecos se comprometerá a la restauración, equipamiento y gestión del futuro centro cultural « polivalente », ya nunca más únicamente sala de teatro, « ya que ese era el modelo de principios del XX, y el siglo XXI exige otro tipo de gestión cultural ». La principal condición en cuanto a la reforma es que se respete la estructura y, sobre todo, la fachada, « uno de los iconos turísticos del Tánger actual », siempre según las citadas fuentes.

En 2010 se calculó que sólo la restauración, « el umbral para dejar el edificio usable », oscilaría entre los tres y los cinco millones de euros, sin contar con los gastos de futuros equipamientos y gestión. Las mencionadas fuentes del Ministerio de Exteriores apuntaron a ELMUNDO que « España no puede invertir esa cantidad en un teatro fuera de su territorio en el que luego no se podría ofrecer una programación acorde ».

En 2007 el Ministerio ya destinó una partida de algo menos de 95.000 euros para una intervención de urgencia. Desde 2010, el teatro se encuentra apuntalado, « muy bien apuntalado y sin riesgo de derrumbe, pero apuntalado al fin y al cabo, y con su deterioro avanzando », según explicaron las citadas fuentes.

    Desde 2010, varias iniciativas se han turnado para intentar recuperar el teatro. La primera de ellas, la de la asociación ‘Sostener lo que se cae’, encabezada por estudiantes universitarios marroquíes y españoles, que pretendían una habilitación del espacio, y que las fuentes de Exteriores admiten como « la más elaborada culturalmente, pero sin un plan de viabilidad económica que la sustentase ».

Con algo más de respaldo institucional, aunque la misma suerte, probó la Fundación Baile de Civilizaciones, un proyecto personal de Manuel Pérez Castell, ex alcalde de Albacete, que pretendía convertir el teatro en su sede y « centro de innovación escénica del Mediterráneo », y que contaba con el asesoramiento de José Monleón, Premio Nacional de Teatro y director del Festival de Mérida. Finalmente, en 2013 un grupo de artistas de origen tangerino o relacionados con la ciudad firmaron el Llamamiento artístico-literario por la recuperación del Gran Teatro Cervantes de Tánger. La escultora española Consuelo Hernández, el dramaturgo Jesús Carazo, el poeta Mezouar El Idrissi y el novelista Santiago Martín Guerrero, todos ellos relacionados también con el Instituto Severo Ochoa de Tánger, encabezaban este manifiesto que apoyaron los periodistas Daniel Psenny, de ‘Le Monde,’ y Domingo del Pino, experto en temas marroquíes.