DEL LOCO/SABIO EN LA LITERATURA MARROQUI EN LENGUA ESPANOLA por Abdellatif LIMAMI Facultad de Letras Dhar El Mahraz (Fez) III y Fin

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Mohamed Chakor el embajador del hispmanismo marroqui en Espana y en el mundo

Las peroratas de Sidi Alal Chupira de Mohamed Chakor 1 empieza con una nota muy sugerente sobre la locura, sacada de la obra de Unamuno:

“La locura, la verdadera locura, nos está haciendo mucha falta, a ver si nos cura de esta peste del  sentido común que nos tiene a cada uno ahogado el propio” 2

“Así -dirá el narrador- fue forjándose el odio en torno suyo, odio que paulatinamente ha ido cediendo para convertirse en una indiferencia completa”29.
por Abdellatif LIMAMI
Facultad de Letras Dhar El Mahraz (Fez)
El loco del Cabo es otro loco/marginado que aparece en el relato de Mohammed Temsamani titulado Zuleija o la historia del loco del cabo. Se trata de un misterioso personaje que vive con el trauma de una boda organizada que terminó de manera trágica. “Una noche, la degollé” afirma el personaje30.
Desde entonces, y sin que las razones sean explicitadas en el relato, creció el odio en su corazón para con las mujeres y tomaron más relieve sus pesadillas:
“Desde entonces todas las mujeres me repugnaban y procuraba huir de ellas. Me parecía horrible compartir mi lecho, mi aliento y mi sudor con una mujer todas las noches, durante meses y años”31.
La mayoría de estos personajes, cuando no se les condena al silencio, protagonizan un discurso no siempre muy grato que acentúa más sus marginalidad y exclusión. Su mayor pecado: expresar en voz alta lo que la sociedad piensa y rumina en un horrible silencio:
“Lo que él pregonaba -afirma el narrador refiriéndose a Sidi Alal Chupira- todo el mundo lo pensaba y su discurso torrencial era en cierto aspecto una liberación colectiva”32
Entre un lenguaje satírico que molesta, a veces a la sociedad y una sarta de blasfemias y obscenidades, estos personajes -sobre todo en los relatos de Mohamed Chakor- se transforman en la conciencia del pueblo como portadores de esperanza y destructores de ilusiones.
Sidi Alal Chupira se define como “un despiadado destructor de ilusiones”, como demente “libre de las ataduras de la razón y del dogma”33. Se nos presenta también como “el último arquero que todavía ve el blanco a pesar de la densa oscuridad”34.
Dentro de la misma perspectiva se nos presenta Hayat en La mujer que se escapó de la muerte del mismo autor, como personaje que quiere “reilusionar a esta  Humanidad triste, pesimista, escéptica y empobrecida espiritualmente”35.
De ahí la naturaleza del discurso que protagonizan estos personajes: una amplia gama de temas que van de lo ético moral a lo político; una suma de propósitos muy espontáneos y sin un determinado hilo conductor.
De la situación política del país, dicen -respectivamente- Sidi Alal Chupira y Hayat:
” Somos un pueblo dormido en pleno siglo veinte. Nuestros dirigentes disimulan sus ineptitudes e impotencias con discursos pomposos y grandilocuentes. !Se eclipsaron las lunas llenas y se oxidaron las espadas de luz! !Despertaos!”36
“!Despertaos! ? No os dais cuenta de que las armas del enemigo son el dominio del saber/…/ Acaso no veis cómo injurian a nuestros profetas y a nuestros ángeles y nos subastan como rebaños de corderos?”37
 
“No debéis admitir la cobardía moral del silencio. Vuestros corruptos gobernantes y politiqueros de salón están embriagados por la erótica del poder absoluto. Son mercaderes, sin conciencia, que mercadean con vuestras vidas, valores y destino como baratijas en un zoco”38
La filosofía  de la vida que se destaca de los discursos de estos personajes va desde la amarga constatación  de que la vida es “un océano de cadáveres y una suma de tiempos existenciales en que la alegría aparece como un relampago y el dolor una eternidad, a una esperanza fundada esencialmente en el amor y la fe. :
“La vida -subraya Sidi Alal Chupira– es un océano de cadáveres y ojalá morir sea volver a nacer”39.
” El placer –prosigue el mismo personaje– es tan sólo un relámpago mientras que el dolor es una eternidad”40.
En cuanto a Hayat en La mujer que se escapó de la muerte, afirma en un tono patético y lleno de esperanza:
“Tenemos que forjar una sociedad basada en la fuerza del amor y de la fe”41
“Debemos vivir la vida sin automutilación. Ninguna filosofía tiene derecho a preconizar la antivida. Es antitético. Tenemos que crear una civilización destructora de la muerte pero no de la vida”42.
De esta “locura” de discursos permanece finalmente una suma de palabras favorecidas por el impulso del alma y caracterizadas por la profundidad de la visión y por la perspicacia y sagacidad de los propósitos; son  casi refranes o palabras proféticas:
“Se eclipsaron las lunas llenas y se oxidaron las espaldas de luz”43
“Cuando el dinero asesina, sus adoradores callan”44
“Se marchitaron  los turgentes pechos de mis amores” 45
 
 
NOTAS
 
l
Mohamed CHAKOR YJacinto LOPEZ GORGE; Antología de relatos marroquíes; (prólogo de Antonio Gala); Ibermagrib; Ediciones Antonio Ubago S.L; lera ed; l985; Granada; España (l26p.).
2
Ibid.; p. 43.
3
Blaise PASCAL; Pensées ; in Oeuvres complètes; Edition établie et annotée par Jacques Chevalier; Bibliothèque de la Pleiade; Gallimard;1954; Paris; p.1134.
4
Manuel RUIZ RUIZ; La imagen de la locura  (Actitudes de la población hacia la enfermedad mental); Centro de Estudios Psiquiátricos y Psicológicos (C E P Y P); Manuel GIRONA; 71,2; Barcelona; l979; pp.267-268.
5
Ibid ; p.111.
6
Ibid ; p.115.
7
Jorge L. TIZON;  La locura (compañera repudiada); Jorgé L. Tizón;  Barcelona, l978;  p.79.
8
Roy PORTER ; Historia de la locura; (Trad. de J. Beltrán); Editorial Crítica; Grupo editorial Grijalbo; l989; Barcelona; p.89.
9
Ibid; p.90.
10
Antonio CORNEJO POLAR; Los universos narrativos de José María Arguedas; Ed. Losada S.A; l973; Buenos Aires; p.297.
11
Ibid; p.298.
12
Mohamed CHAKOR;  La llave y otros cuentos; Ed. Cálamo; lera ed; marzo de 1992; Madrid; 92p.
l3
Antología…; op.cit; p44-46.
l4
Ibid.; pp.43-45.
15
Ibid.;p.44.
16
Ibid.;
17
Ibid.;
18
Ibid.;
19
Ibid.; p.43.
2O
Ibid.; p.44.
21
Ibid.; p.43.
22
La llave y ..., Op.cit.; .p.56.
23
Ibid.25.Ibid; p.60.
24
Ibid.; p.57.
26
Ibid; p.55.
27
Antología…; Op.cit.; p.71.
28
Ibid; p.70.
29
Ibid; p.71.
30
Ibid.; p.94.
31
Ibid.; pp.94-95.
32
Ibid.; p.114.
33
Ibid.
34
Ibid.; p.46.
35
La llave y...; Op.cit; p.57.
36
Antología…; Op.cit.; p.45.
37
Ibid.
38
La llave y...;Op.cit.; p.60.
39
Antología..,Op.cit.; p.46
4o
Ibid.,p.46.
41
La llave y...;Op.cit.; p.5.
.42
Ibid.; p.60.
43
Antología…;  Op.cit.; p.45.
44
Ibid.; p.45.
45
Ibid.; p.46.
 

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