El caso de la ciudadana marroquí desvinculada de la embajada de Venezuela  Por Hassan Achahbar

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   El 5 de marzo “Infomarruecos” publicó una Carta al Director en la que una ciudadana trabajadora marroquí, Laila Qasdar, denuncia presuntos abusos, incumplimiento de contrato laboral y desvinculación injustificada de la embajada de Venezuela en Rabat, Marruecos.

   Es de sobra conocido que el mecanismo para conocer de litigios y resolver conflictos de esta naturaleza es el de los ámbitos de los ministerios de trabajo y de asuntos exteriores y, en último recurso, competencia de la Justicia.

   También es de público conocimiento que no es tarea de los medios oficiar de abogados laboristas ni prejuzgar de la veracidad de los hechos. No obstante, corresponde insistir en el pedido de justica para Laila Qasdar, en el entendido de que casos como el suyo y que aquí nos ocupa son comunes en la relación de dependencia laboral entre empleados locales y representaciones diplomáticas y consulares.

   Atendemos el pedido de la ciudadana porque obra en nuestro poder documentación que nos ha remetido y por tanto nos consta que Laila Qasdar fue contratada y prestó los servicios como “asistente consular y archivista” en la embajada de Venezuela del 1° de diciembre de 2004 al 3 de noviembre de 2015.

   Los derechos de la trabajadora Qasdar están protegidos por la legislación laboral de Marruecos, así como de la legislación de Venezuela y las convenciones internacionales, aunque se sabe que en la mayoría de los países del mundo el personal contratado localmente por las embajadas extranjeras no está amparado y que la Ley laboral del país de residencia resulta inaplicable cuando el empleador es una representación diplomática o consular.

   En tal circunstancia se recomienda seguir el ejemplo de algunos países donde los trabajadores locales de embajadas, consulados y organismos regionales e internacionales se organizan en asociaciones de defensa de los intereses del colectivo conforme a la legalidad internacional porque si bien el empleador benéfica de inmunidad diplomática, los convenios exigen el respeto de las normas laborales del país de residencia.