En voz alta España/Sahara Afinidades peligrosas Said Jedidi

0

No hace mucho era el parlamento canario que se puso de acuerdo sobre una serie de diatribas y de mojigaterías contra su vecino marroquí. Ahora le toca el turno al parlamento vasco que insta “boicotear las inversiones vascas en Marruecos” como si en este país vivimos gracias a ETA y sus empresarios o su “impuesto revolucionario.

¡Argelia no para! Pero parara dentro de poco cuando se le acabe lo poco que aún le queda.

Sin embargo es necesario plantear aquí una observación pertinente: Respecto a Marruecos y sus causas, en el país vecino hay dos criterios: el nacional (oficial) y el autonómico. El primero impermeable ante el soborno moral y material argelino y el segundo apto a estudiar todas las “ofertas”.

¿qué quiere decir todo esto?

Sencillamente que sobre el plano oficial (diplomacia, embajada y relaciones bilaterales en el contexto oficial) las cosas van bien o por lo menos normal, no así en lo que concierne a la diplomacia paralela, que, dicho sea de paso, es la que determina hasta cierto punto el impacto de la sociedad civil o en este caso de la decisión autonómica sobre la nacional u oficial.

Así pues, nos tropezamos en la misma piedra mil veces. En España, una de las ultimas fortalezas del separatismo en la región, debemos optar por una nueva estrategia de comunicación y de trato con las diferentes comunidades autonómicas de España a través de una diplomacia paralela, complementaria a la acción diplomática oficial en Madrid y en los diversos consulados en las ciudades españoles.

Para Marruecos medios humanos no faltan, queda pues la voluntad política, un poco menos de soberbia y un poco más de modestia de los que presiden los destinos de las relaciones con el mundo iberoamericano.