Entrevista Alaa Abdelhafid: la mitad dulce de nuestros raíces es de Marruecos  Desde Barcelona, texto y foto: M.Gharbi

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-Toda persona que opta por las buenas causas del ser humano es predicador

Segunda parte

Infomarruecos/Conacentomarroqui
 No es normal, es, incluso, asombroso. Mi finalidad era explorar el tejido social y económico de los marroquíes que viven en Barcelona, transmitir sus preocupaciones y su situación en todos los aspectos a los quienes les interesan. Pero, sus reacciones me dieron la impresión de que no quieren hablar, o algo les hacia la sensación de miedo y aprensión.
   En este contexto, sentí frustración de no haberme podido comunicarme con ellos según mis intenciones y deseos, como periodista que esperaba realizar entrevistas y reportajes relacionados con la gran comunidad marroquí en el territorio español afincada en Catalunya, particularmente en Barcelona.
    Ha sido fuera de mi voluntad, sin poder saber cuáles son las realidades de este rechazo por parte de los nuestros. De todas formas, he retado este caso y pude entrevistar a dos personas, un hombre de negocios egipcio de profunda familiaridad e intimidad con Marruecos y los marroquíes, y el otro es un empleado marroquí en el sector privado como camarero en un restaurante.
   Alaa Abdelhafid, hombre de negocios, y de una forma u otra, es predicador voluntario. Musulmán de nacionalidad egipcia, residente en Barcelona desde hace más de 30 años.

P: M enteré de que, además de ser hombre de negocios, se dedica algunas veces a la predicación voluntaria. Cuál es la historia y de qué se trata?

R: Soy hijo de “Al Azhar” desde mi infancia hasta el nivel universitario durante cuatro meses, o sea, durante 23 años soy hijo del Corán. En el occidente tenemos una problemática, que no conocen qué es el Islam, ni valorar a un buen musulmán y sus valores religiosos estrictos, muy claros y constructivos. Todo lo que saben aquí es a través de personas pervertidas y términos como asesina, atormenta, mata con bombas, maneja artefactos explosivos, venganza, viola, todo esto no tiene nada que ver con el Islam, ni con un verdadero musulmán que opta por el amor, la diversidad, la tolerancia y la paz, el Islam que respeta a todos, respeta los valores,  las creencias y la vida de los otros.
  Entonces, desde que he pisado esta tierra en 1986 casi en todas las mezquitas de Barcelona y Catalunya, soy un huésped respetado, doy algunas clases religiosas de contenidos que van con las líneas maestra antes citadas. Esto es muy importante en mi vida, en mis relaciones, y muy particularmente en mi negocio basado en la confianza y la honestidad.
  Esta clase de predicación es sana y aporta una feliz y buena vida. Toda persona que opta por las buenas causas del ser humano es predicador.
P: Cómo son tus relaciones con la comunidad marroquí?
R: Te sorprenderás si te digo que me abuela por parte de mi padre, es de la conocida ciudad marroquí de Fes. Vino a Egipto en el anterior siglo 19 acompañada de sus padres para peregrinar a Meca, con la edad de 12 años, pasaron en barco por el mar rojo a través nuestra ciudad en Egipto, la ha visto el abuelo de mi padre, le gustó y se casó con ella para quedarse sin sus padres quienes continuaron su camino para Meca. Después sólo quedaron los contactos a través las cartas entre mi abuelo y sus padres hasta los años 50.
  Así, mi padre me decía que la mitad dulce de nuestras raíces es de Marruecos. Entonces mis relaciones con Marruecos y los marroquíes son profundas, y estoy en deuda con ellos. Muchos de mis amigos son marroquíes, la mayoría de las mezquitas que frecuento las acuden los marroquíes. Hay una familiaridad e intimidad en esta relación, he visitado  este gran país, con su gran pueblo, en 2008 y 2015, la primera con mi esposa, y la segunda fue una visita de carácter social, cuando llevamos y transportamos un camión de ayudas humanitarias la ciudad marroquí de Sidi Ifni durante la inundación de 2015, donde quedé más de dos semanas, aprovechando algunos días visitando las ciudades de Teznit, Tarudant y Gulmim.
  Otro aspecto de mi familiaridad con Marruecos es de ser invitado por las asociaciones marroquíes en algunos de los actos del cuerpo diplomático marroquí. Espero que esta familiaridad y intimidad reina todos los países árabes y sus pueblos.