España y el difícil equilibrio magrebí Por Hassan Achahbar 

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   Argelia nunca fue un destino preferido para los viajes de los monarcas españoles. En cambio, Marruecos recibió una primera visita de presentación del Rey Felipe VI a las pocas semanas de ser coronado en 2014 y ambas capitales están preparando un viaje oficial a Rabat para los próximos meses.

   Este acercamiento entre los vecinos del Estrecho de Gibraltar es visto con preocupación en Argel, sobre todo la visita realizada a Rabat, el pasado diciembre, por el ministro del interior, Juan Ignacio Zoido. Esta visita irritó sobremanera a los argelinos porque el “ministro político” del gobierno Rajoy se desplazó a Dajla y no dudó en ratificar públicamente el carácter marroquí de la ciudad saharaui.

   Un mes más tarde, el ministro de asuntos exteriores, Alfonso Dastis, emprendió viaje a Rabat para preparar, entre otros, la Cumbre bilateral de alto nivel, en presencia del Rey Felipe. Para los argelinos, esta otra visita del canciller español, a pesar de su gran alcance y significado, fue menos polémica que la de su colega Zoido.

   Además, el jefe de la diplomacia española intentó, esta semana, equilibrar la balanza magrebí al presentarse en Argel, gesto que, por supuesto, complació el ego nacionalista de su par argelino, Ramtane Lamamra, quien aprovechó la oportunidad para reiterar la invitación del presidente Abdelaziz Bouteflika para una visita del Rey Felipe VI antes de finales de 2017 .

   “Esperamos que a finales de este año haya una visita de Su Majestad el rey Felipe”, declaró Lamamra el jueves en presencia del canciller español. Expresó asimismo, el deseo de que el jefe del ejecutivo español, Mariano Rajoy, acuda a la 7° Reunión de Alto Nivel (RAN) en la segunda mitad del año, en Argel.

   Lo más probable es que se cumpla este último deseo de Lamamra y que Rajoy visite Argel sobre todo para que España no pierda protagonismo. Y lo más difícil sería que lo haga el Rey cuya agenda internacional es más complicada ya que tiene compromisos pendientes en Marruecos, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Israel, Brasil, Reino Unido, Japón y Corea del Sur.

   Además, el octogenario y enfermo presidente argelino no aparece en público desde el pasado enero y por su “indisposición temporal” de febrero, anuló, sin más, la importante visita de la Canciller alemana Angela Merkel.