España/Ayuda humanitaria para el Polisario   Un negocio sucio…muy sucio

0
letrado Saad Sahli del colegio de abogados de Rabat

 

Ni nosotros los marroquíes y los que conocen bien el negocio de Argelia con su Polisario ni, desde hace anos la Unión europea dudamos nunca de la naturaleza perversa y mórbida de las pretensiones de medios españoles de ayudar a las poblaciones en los campamentos argelinos de Tindouf ni el carácter mercantil de esta “inversión”.

España/Ayuda humanitaria para el Polisario
Demasiados robos… demasiadas malversaciones
Hace poco era la UE que denunciaba una masiva malversación de la ayuda humanitaria por los máximos responsables del Polisario pero no preciso en complicidad ni en “cooperación” con quién. Pero, las cosas, estas cosas vienen solas: Un sociólogo español, catalán para más señas y menos escrúpulos, Oriol Homs, responsable de la muy separatista catalana Fundació  Centre iniciatives I recerques europees (CIREM) (para robos y malversaciones siempre hay nombres y apellidos) va a comparecer ante la justicia de su país en espera del 1-0 por fraude y malversación de las subvenciones de la Agencia española de cooperación y desarrollo (AECID destinados proyecto en los campamentos argelinos de Tindouf.
Sabido esto, se debe indagar para saber el volumen de estas malversaciones en toda España y como asociaciones pretendidamente sociales o humanitarias han comercializado el sufrimiento y el dolor de una población, cuyos dirigentes ( la cúpula polisarista y su mentor argelino) presentan como causa cuando es en el fondo un comercio…muy sucio.
Más grave aun: el sociólogo catalán, presunto “cerebro” de un atraco contra la confianza de gente que creía que aquello” era otra cosa, dijo que “a falta de fondos ha procedido al pago de los sueldos y salarios con la ayuda humanitaria colectada. O sea: que con esta farsa de “ayuda a los saharauis” se crea hasta empleos en esta España que prefiere cerrar los ojos ante tan inmoral impostura.
Puro comercio en un tiempo de crisis en que Argelia, su Polisario y gente sin escrúpulos como el Sr. Homs y muchos en España al frente de pretendidas “de solidaridad con el pueblo saharaui” han hecho del sufrimiento de la gente un medio de ingresos.
Para muestra bastaba un botón, ya van siendo muchos botones.