España/Marruecos el Sahara: Convencer para vencer  Abderrahman Benyahya

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Esta mañana, en una conversación con un familiar, me decía que: el mal y nuestras relaciones con los demás están, en parte, determinados por la genética y que los traumas del pasado se encuentran en el núcleo de nuestras células.

 Ésta reflexión me recordó la frase de Albert Einstein, “Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”. En más de una ocasión he tenido la oportunidad de tratar el tema del Sahara con líderes de derechas y de izquierdas, en Europa y fuera de Europa, no he conseguido escuchar un argumento histórico o ideológico con cierta coherencia y exento de prejuicios, lo que me lleva a la conclusión de que es necesaria una labor pedagógica por parte de Marruecos, porque hay que reconocer que en este campo lo han hecho, lo hacen y mucho me temo que lo seguirán haciendo mal, si no se remedia. Pocos, desde fuera de Marruecos, saben que lo de la creación del Polisario por jóvenes saharauis no es del todo cierto, dudo que sepan que dicho grupo partió de la iniciativa de estudiantes en las universidades marroquíes, cuyo ideario era el de luchar contra la presencia española en el Sahara y que en sus inicios no se encontraba la idea de una inédita nación saharaui. La población Saharaui era en 1975 de 70.000 habitantes, en la actualidad podemos hablar de unos 500.000, de los cuales no todos son del Polisario, como tampoco existe un único Polisario, hay saharauis en Túnez, en el Sahara, en Tinduf, en Mali, incluso en Marruecos. Personalmente no conozco la opinión de todos los saharauis respecto al largo conflicto. ¿Se han preguntado cómo es posible una república árabe en tierras no árabes?, ¿cómo es posible una república árabe en el Sahara?, la respuesta podríamos obtenerla dependiendo de la sensibilidad de cada cual, ¿pero se han preguntado cómo es posible organizar un Estado de las dimensiones del Reino Unido, en una zona estratégicamente importante en materia de seguridad, si tenemos en cuenta que en el Reino Unido se cuenta con más de 50 cuerpos policiales y un ejército de 400.000 soldados? Casi todos los relatos de los nacionalismos cuentan con, al menos, alguna leyenda, ¿cuál es la leyenda sobre la que se basa la legitimidad histórica del Polisario? ¿a qué derecho histórico apelan?, ¿quién sabe de la opinión de las tribus silenciadas o consideradas contestarías por Argelia?, ¿Cuándo el Sahara ha sido una entidad política desligada de lo que hoy es Marruecos?. Desligar al Sahara d Marruecos es como desligar a dinastías como los almorávides de la historia de Marruecos, a las tribus descendientes de los sanhaya, desligar de Marruecos y de su historia reciente a Ma el Ainin, fundador de Smara, que desde el Sahara condujo a sus hombres a Marrakech en contra de los franceses. En la Europa donde las naciones ceden su soberanía, en la Europa de la eliminación de fronteras; donde los nacionalismos han cometido estragos, la izquierda mantiene una posición filo nacionalista en un tema del que poco o nada conoce.

 Es evidente, la izquierda, en este caso la española, precisa de una refundación, no solo en materia ideológica y social, también en sus relaciones exteriores, así como un posicionamiento más realista en cuestiones como el Sahara o los movimientos rigoristas. Desde Marruecos es necesario perder el miedo a la palabra, al debate y emprender una labor pedagógica dentro y fuera de sus fronteras, porque el actual seguidismo disfrazado de patriotismo, es tan irracional como la posición de la otra parte, porque ambas carecen de argumentarlo coherente y sus posiciones parten del sí porque sí. Debemos aprender a no generalizar, no responsabilizar al conjunto de los saharauis por el comportamiento o actos de sus “líderes”, ni responsabilizar a todos los argelinos por la posición de su gobierno, como tampoco debemos responsabilizar a todos los marroquíes por los actos de aquellos que han hecho del Sahara su negocio de pingues beneficios. Hoy, más que nunca, se debe reforzar el papel de la sociedad civil, establecer puentes entre pueblos, máxime cuando comparten historia, lengua y cultura. Hay que marcar el paso a la denostada política y a los políticos, dialogar y convencer, porque no es posible vencer sin convencer. España ha de revisar la historia, que los únicos responsables de su historia es España y los españoles, que no fueron los marroquíes quienes emprendieron la guerra civil, que los marroquíes que participaron no lo hicieron por principios, por simpatía, ni por intereses, que fueron tan victimas, como víctimas fueron los españoles. De la misma forma la izquierda necesita su refundación, porque es absurda la posición de la izquierda tanto en este tema como en otros, en los que a veces roza el ridículo. El mundo está atravesando uno de los momentos más importantes desde el siglo XX y parece que no nos queremos dar cuenta, nada de lo que está sucediendo nos es ajeno, por eso es necesario reorganizar nuestras ideas, posicionamiento y dar la oportunidad al dialogo constructivo y la pedagogía es un instrumento fundamental. Españoles y marroquíes, todos debemos sacudirnos el lodo del prejuicio y aprender el arte de escuchar.