España/Marruecos Tejado de vidrio Por Nabil Loukili

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El sahara en el corazon de todos los marroquies

Ningún menda con dos dedos de frente puede negar los logros y progresos que el mundo occidental ha hecho en el ámbito de los derechos humanos y la denominada democracia. Sería una imperdonable estolidez cerrar los ojos a una verdad tan inconcusa.

Ahora bien en los tiempos que corren los hechos que se están dando a nuestro alrededor no dejan lugar a dudas de que la tal democracia y los tales derechos humanos no son más que una falacia inventada por y para quienes llevan la voz cantante en el orbe, sobre cuya faz compartimos la existencia. La ley de la selva, por muy mucho que nos pese, sigue vigente en el mundo y el poderoso sigue promulgando leyes e imponiéndolas como, cuando y según a él le dé la real gana.Las atrocidades que se están cometiendo a diario en Oriente Próximo parecen traer al fresco a los detentadores del poder a nivel mundiallo cual demuestra una vez que se está aplicando un doble rasero a la hora de dirimir conflictos de índole internacional. Lejos de esos conflictos bélicos el contencioso del Sáhara marroquí y toda la cola así geopolítica como económica que viene trayendo es otro ejemplo de la doblez con que proceden muchos países de nuestra vecindad. España por poner ejemplo, desde que personalmente tengo uso de razón, apoyaba y lo sigue haciendo ora abierta ora solapadamente al frente del Polisario en su pretensión de independizarse de Marruecos e instaurar un estado con el nombre de la república árabe saharaui. Las ayudas humanitarias destinadas a los campos de concentración, donde están retenidos miles de marroquíes contra su voluntad, las expediciones españolas a los campamentos de Tinduf, las adopciones de niños saharauis y las acogidas de los mismos durante largas temporadas en el suelo español no fueron y no son nada actos desinteresados. Por otro lado y echando un vistazo a la situación político-social española a día de hoy se constata que el tejido social y político español constituyede por sí una bomba de relojería que amenaza con estallar en el momento menos pensado. A eso se añade el hecho de que muchos responsables y líderes de partidos políticos de este país vecino no desaprovechan  ninguna ocasión para expresar su incondicional apoyo al derecho a la autodeterminación de invernadero de un presunto pueblo saharaui. Hagámonos un alto aquí y preguntémonos por qué estos políticos y defensores de los derechos humanos y el derecho a la autodeterminación se cierran en banda negando el mismo derecho a los catalanes o a los vascos. Ni los políticos de nuestro país ni tampoco el pueblo llano están interesados en que nuestro vecino del norte acabe desmembrándose, pero en todo caso seamos consecuentes al menos con esos ideales que adoptamos y dejémonos de esa hipocresía aberrante y asquerosa que choca de manera frontal con el alfa y omega de la ética y la moral. Marruecos se abstuvo siempre de meterse en el berenjenal español por mucho daño que los mandatarios que pasaron por la Moncloa hicieron a la integridad territorial de nuestro país. Aplíquense el cuento nuestros vecinos del norte y dejen de meterse donde no les llaman porque bien dice el refrán: quien tiene el tejado de vidrio no tire piedras al de su vecino…