Las Cosas lo que son CEDEAO, Argelia y Marruecos Una lección marroquí

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Cuesta creer la dimensión del sismo geopolítico-económico provocado en Argelia a raíz del anuncio de nuestro país de su intención de adherirse a la CEDEAO.

La explicación, en plural, son muchas y todas, desgraciadamente, desembocan en el carácter rencoroso del régimen argelino. Pero quizás, entre estas explicaciones figura  los injustificados temores de esta región del impacto positivo de esta adhesión tanto sobre Marruecos como sobre los países que componen esta comunidad económica africana. Lo que, a su vez, explica el comportamiento de Argelia respecto a sus vecinos y al resto de los países del continente africano. Paralelamente a estos incomprensibles temores, los responsables argelinos se inquietan de manera asimismo inadmisible ante todo indicio de prosperidad de Marruecos cuando ellos están arrastrando a su país, desde hace decenios hasta la quiebra socio económica.

Lo corrobora la reciente anulación de una visita de la canciller alemana, Ángela Merkel a Argelia lo que ha provocado otro sismo en la prensa argelina que comienza a denunciar lo que llama pilotaje automático del país, alusión a la enfermedad de su jefe de Estado en un momento en que Alemania contempla reorientar sus inversiones hacia el Magreb y en el mismo momento en que Argelia se encuentra al borde de la asfixia socio económica.

Decíamos que cuesta comprenderlo porque Argelia es justamente el país que lo ha hecho todo para bloquear la integración magrebí con el surrealista objetivo de aislar a quien ve ahora optar por otros cielos en África y otros conjuntos económicos regionales en ella, ilustrando de esta manera una nueva orientación en las opciones de desarrollo en un continente que no aspira más que a los partenariados ganador-ganador y a salir de la precariedad social y económica donde se encuentra.

La solicitud de Marruecos de adhesión a la CEDEAO debía servir, en principio, de ejemplo y de una advertencia del déficit de la suficiente clarividencia en la gestión de los asuntos de desarrollo en el Magreb, en vez de motivo de celos y de envidia.