Leido en ‘Las Provincias’  El rescate de personas ajenas a la RASD, FERRAN BELDA  

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la "repoublica" del horror y de la mentura

La primavera árabe pasó de largo por Argelia y no se dejó sentir en la RASD. Una ficción creada por Argel para conseguir una salida al Atlántico o, por lo menos, mantener en jaque permanente a Marruecos. Un país casi tan artificial como la URSS aunque en su caso no se pueda hablar de cuatro iniciales, cuatro mentiras, sino de tres, porque de república y de democrática tiene bien poco: permanece bajo el imperio del Polisario desde hace 42 años, y de árabe, menos porque los pobladores de la antigua colonia española son bereberes. Así que, como mucho, será saharaui.

Pero a nuestros progres no les ha importado y han continuado apuntalando esta quimera so pretexto de que no podemos abandonar a nuestros antiguos compatriotas a su suerte. ¿No podemos abandonarlos y no hacemos nada para liberarlos de la torpeza de quienes no han sido siquiera capaces de alojarlos dignamente con las millonadas que vienen recibiendo desde 1975? No hay más ciego que el que no quiere ver. Ni más enemigo de estos refugiados que el que sabiendo quiénes son los verdaderos culpables de su actual, de su presente situación, la enmascaran con prejuicios ideológicos o simplemente la ocultan. Lo conté en su día, desconociendo que una de las afectadas era valenciana. Marina Albiol (EU) visitó Tindouf el pasado mes de abril. Cinco de las familias con hijas adoptivas retenidas contra su voluntad le pidieron que se interesase por ellas. De modo que solicitó permiso a las autoridades para verlas; un trámite obligado en este tipo de ‘repúblicas democráticas’. No se lo concedieron. Y en lugar de montar un escándalo, calló. No protestó. Ni allí. Ni aquí. Ni en Bruselas. Pareja actitud a la mantenida por Ximo Puig y Mónica Oltra en el caso de Koria Badbad Hafed, raptada el 04-01-2011 cuando estaba bajo la tutela de la Generalidad. Desde que los padres de Koria visitaron a estos paladines del rescate de personas para recabar su mediación no es que se han restablecido las ayudas que la Diputación de Valencia interrumpió en 2014 a raíz de otro secuestro, el de Mayuba. Es que dicha corporación renovó el patrocinio de la Caravana de la Paz, la de Alicante (PP) amplió el de las Vacaciones en Paz, Joan Ribó y el conseller Alcaraz se comprometieron a hermanar Valencia con una ciudad saharaui, Enric Morera abrió las Cortes a esos niños que primero son empleados como reclamo y al crecer como moneda de cambio. Y sólo cuando los padres de Koria desvelaron la semana pasada el tiempo que llevan esperando a que fructifiquen las gestiones autonómicas salió el director de Cooperación a aclarar algo que le deshonra aún más: que «el Consell (sólo) se replanteará su colaboración con la RASD» si Koria les confirma que desea volver y el Polisario no lo permite. Una precaución comprensible en quien semanas antes anunciaba que una parte del dinero retraído por Blasco a Haití no se destinaría a este país, sino al Sáhara.