Los expulsados del año 1492 Por: Mokhtar Gharbi

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Mokhtar Gharbi

Infomarruecos/Conacentomarroqui

   Hace casi tres años, junio 2014, desde que un Consejo de Ministros español  aprobó la concesión de forma automática de la nacionalidad española a los descendientes de los judíos sefardíes expulsados en 1492 por los Reyes Católicos. La decisión se basa en “la existencia de vínculos culturales, lingüísticos y hasta sentimentales entre la comunidad sefardí y España”. Pero, también se basa en la exclusión de los musulmanes moriscos quienes sufrieron las mismas consecuencias de la expulsión, y que tenían la misma “existencia de vínculos culturales, lingüísticos y hasta sentimentales con España”.  Es un error que éstos esperan y desean su reparación.

   Según un informe del ministerio español de Justicia y del Instituto Cervantes, no se conoce una masiva participación en la presentación de solicitudes para la obtención del pasaporte español entre los judíos sefardíes al nivel mundial, mientras se registró que los judíos sefardíes, marroquíes y venezolanos, son los primeros en la lista de los solicitantes. Así, unos 671 sefardíes marroquíes lograron obtener la nacionalidad española en los dos últimos años, frente a 989 de Venezuela, entre otros países.

   En este sentido, se deduce que Marruecos es el único país árabe en que sus judíos sefardíes han obtenido la nacionalidad española. Esto se debe a que la mayoría de los judíos sefardíes han trasladado a Marruecos después de la caída de Al-Ándalus en 1492.

En una declaración al diario marroquí “Akhbar Alyaoum” el historiador marroquí, especializado en la historia de Al-Ándalus, Ali Raisouni, indicó que “Los judíos marroquíes sefardíes solicitaron la nacionalidad española, no porque odian a Marruecos o renuncian  su marroquinidad, sino es por intereses financieros, económicos y para mejorar su nivel de vida, como lo hacen otros marroquíes en otras partes”.

Cabe señalar que, recientemente se han hecho unas modificaciones en la ley que permiten otorgar la nacionalidad española a los sefardíes que tienen la edad de 70 años sin la necesidad de pasar las pruebas del idioma y la cultura españoles.