LOS LEONES DEL ATLAS RUGEN EN ESPAÑA Un sueño hecho realidad en Parla Desde Madrid

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No hay corazón sensible que ayudar a los demás, no hay pálpitos que valgan que consagrar tu vida al prójimo y no hay alegría que rebosa que ver el esfuerzo dando sus frutos. Lo he vivido en primera persona y la verdad no era fácil.

Nouaman BelKassem, oriundo de mí querida Tetuán y ex jugador del Club de mis amores, “El Mogreb al Tetuaní, el Atlético de Tetuán de antaño”. Un niño en cuerpo de hombre. Es mi debilidad y mi alegría, al mismo tiempo es mi tristeza. Cuando nos vemos  me doy cuenta lo viejo que soy. Aquel niño que acompañaba a su hermana por todas las calles de la paloma Blanca es ya un hombre hecho y derecho.

Pasaron los años y un día me lo presentaron. Le saludé sin más tendiéndole la mano. Él se quedó mirándome y en sus ojos se brotó una alegría. No me daba cuenta, los años suelen hacer esas jugadas y formatean la memoria. Muchas imágenes, muchos recuerdos, muchos nombres y poca capacidad de retención en la mente. Sin tener ganas de jugar a las adivinanzas, le espeté que viniese por el final. Me dijo que se llama Nouaman y es el hermano de schmisa. Antes de que siguiera hablando, me lancé encima de él dándole un fuerte abrazo. Aquel niño que dejé en Tetuán, era ya un hombre en Madrid.

Ésta es mi pequeña historia con Nouaman y ahora empezará otra con los Leones.

Aquel día me contó que ha creado un club de fútbol en la ciudad de Parla, limítrofe de Madrid a unos 23km de la capital. A la sazón es el primer Club Federado en España  constituido por un inmigrante y la primera Escuela de Fútbol dirigida por un marroquí. Su única preocupación es darle cubijo a un montón de niños independientemente de su nacionalidad para que se integren en la sociedad española  y que encuentren en el futbol una forma de  alejarse de las drogas y no ser presos del radicalismo religioso. Mientras otras escuelas exigían una cuota mensual, Club Leones del Atlas, consciente de la crisis que azota especialmente a los inmigrantes, pedía la voluntad. Pagaba de su bolsillo para comprar los atuendos deportivos  a los críos. Los balones con tal que fuesen redondos servían todos, independientemente de su estado. Llamé puertas tanto de todas las instituciones marroquíes públicas y privadas y ninguna respondió.la Fundación del Real Madrid sin embargo, me entregó  unos balones usados, unos petos de mayores y unas invitaciones para asistir a un partido del Castilla en valdebebas. Estoy hablando del 2013, desde entonces no volvió a haber más donaciones ni más invitaciones.

Como no hay camino de rosas que conduce a la gloria, Club Leones del Atlas empezó a tener problemas con las demás escuelas que empezaron a ver amenazadas sus fuentes de ingreso y su forma de  vida. Algunos delegados de la Federación Madrileña de Futbol miraban con lupa cualquier ficha de jugador mientras echaban vista gorda con las provocaciones de los padres insulares. Los árbitros estaban pendientes de los pájaros más de las faltas que se cometían en el campo. Los Leones salían del campo llorando un día sí y otro también. No había forma de parar aquello. Acoso y derribo era nuestro pan de cada día. No había otra forma que solicitar reunión con el Presidente de la Federación Madrileña de Fútbol. Nos recibió en su despacho un día a las 13 horas. Los informes, las actas estaban encima de la mesa.  Le tuvimos que explicar nuestros objetivos, las dificultades que estamos encontrando y sobre todo no queríamos llegar a las instancias mayores. Estábamos hablando de niños y la fiscalía del menor no era aún nuestra siguiente puerta a llamar.

Todo cambió desde aquel entonces, cuatro años después, los Leones del Atlas siguen rugiendo con más énfasis. Están más integrados y mejor posicionados. El sueño de Nouaman Belkassem se está realizando. Su escudo con las banderas de Marruecos y España flanqueadas por un león es su señal de identidad. Consciente que el futbol es el mejor embajador de los pueblos, en este caso el hispano-marroquí. Su futuro sueño es que esos jugadores llegasen a alimentar las dos Federaciones de Futbol de las dos orillas.  

No me digáis que no merece la pena ayudarle. Él ha puesto de su parte, falta que estemos conscientes de la importancia de su labor. Desde luego es un orgullo que los leones rugen en el Atlas y en España.