Marcha verde: Galaxia Tarfaya VI- Pánico en Tarfaya III (De “Epunhtes” de Said Jedidi)

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Eran casi las cuatro y media de la tarde cuando de repente la gente se puso a correr en todas las direcciones. Los pocos militares que se encontraban en el pequeño zoco parecían haber recibido precipitadamente orden de incorporarse a sus  respectivas unidades.

– Pero ¿qué pasa Brahim? Pregunté al improvisado camarero del no menos improvisado cafetín, el primero es marinero por la noche y mañana y el segundo tienda de ropa usada durante el mismo tiempo.

– Dicen que los españoles nos van a atacar.

– ¿Quién te lo dijo?

– El sargento Sellam que acaba de irse sin pagar su té.

Tarfaya estaba patas arriba. Y de repente una crisis de pánico del cámara Kortbi que era el fotógrafo principal de la Gendarmería real durante la primera intentona en el Palacio real de Skhirat.

  • Yo no me puedo quedar… debo irme, decía, repetía y abusaba de repetir entre blanca saliva que le salía de la boca y una palidez que nunca vi igual.

  • De acuerdo, pero debes saber que estamos en Tarfaya. Aquí no hay medios de transporte y no se puede circular libremente. Es casi una zona militar.

Al final, cuando  ya casi le tranquilizamos de que era pura psicología del rumor, viene Brahim corriendo:

  • ¡Ay Dios mío:

  • ¿Qué pasa Brahim?

  • Dicen que hay medio centenar de carros de combate blancos apuntando hacia aquí en el “Crushe”, frontera artificial entre Tarfaya y el resto del Sahara occidental marroquí.

  • – ¿No sabes por qué?

  • – Dicen que el Frente de liberación y de la unidad ha matado esta madrugada a un guarda fronteras español.

Hechas las averiguaciones pertinentes resultaba que el mando militar no quería negociar con ningún oficial marroquí que no fuera el coronel Hassan Mezian, “Hassanito” comandante del sub-sector militar de Tarfaya (32 Batallon), excelente hispanohablante pero quien se encontraba en el Hospital Mohamed V de Rabat.

Las repetidas propuestas de la comandancia de la zona sur en Agadir eran sistemáticamente rechazadas por el mando militar español en Layun, que exigía a Hassanito que la final sin que se sepa cómo, aterrorizó a finales de la tarde en Tarfaya antes de emprender el destino del Crushe.

Menos de un par de horas después, Brahim vino a vernos para decirnos que todo se ha quedado en un gran susto.

Un gran alivio para nuestro amigo Kortbi quien recobró la sonrisa, la palabra y hasta el verbo.

 

Las cabras volvían a invadir los simulacros de avenidas de Tarfaya comiéndose lo que encontraban…