Marruecos/España La inmigración politizada

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el numero de los inmigrantes llegados a España desde el comienzo del año ha aumentado un 88’1% en relación al 2016

Según el ministro español del Interior, el numero de los inmigrantes llegados a España desde el comienzo del año ha aumentado un 88’1% en relación al 2016.

letrado Saad Sahli del colegio de abogados de Rabat
De tal modo que en estimación de Juan Ignacio Zoido, hasta el pasado día 11 eran 15 473 emigrantes clandestinos llegados clandestinamente a España, de los que 11.162 por via marítima y 4.311 por vía terrestre.
El fenómeno es realmente inquietante para todos aunque no era imprevisible ya que la Organización internacional para las migraciones (OIM) previno a las autoridades españolas de que su país podría superar, este ano, a Grecia, para colocarse en la segunda puerta de entrada de la emigración clandestina por mar en la Unión europea.
Tanto Rabat como Madrid y con ellas, prácticamente todas las capitales de la UE preveían con la adopción de paquetes de medidas destinadas a cerrar herméticamente las fronteras de Grecia e Italia y los acuerdos de algunos medios europeos con algunas milicias libias para “combatir” la inmigración hacia el viejo continente, que rozan la trata de blancas, una reorientación del flujo de dicha inmigración hacia el estrecho de Gibraltar.
En efecto, evitando Libia, antaño paso predilecto de los emigrantes clandestinos hacia el “sueño” europeo”, convertida en potencialmente peligrosa y los arrabales marítimos de Grecia, exhaustivamente custodiados, los emigrantes clandestinos de muchas nacionalidades como guineanos o cameruneses han logrado masivamente (Unos 1000, según el ministro Zoido) llegar hasta España de diferentes maneras.
El ministro español lo ha atribuido lo que ha llamado “fuerte presión migratoria hacia Sebta y Melilia al creciente número de emigrantes en el norte de Marruecos, llegados aquí por vía terrestre. Es decir: desde la vecina Argelia, después de la “nueva situación” (para ellos) en Libia aunque el Sr. Zoido evita evocarlo.
En síntesis: el problema no está en el norte de Marruecos, sino en la frontera con Argelia porque es mucho más amenazante su llegada (desde Argelia) que su salida (desde Marruecos).