Marruecos/Marroquíes: Gobierno: ¿Tiempo de descuento?

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Letrado Saad Sahli del Colegio de abogados de Rabat

 A servidor le fascina el exquisito humor marroquí, uno de los que se actualizan y se adecuan con las circunstancias en curso.

Les contaré la ultima: A raíz del cese real de cuatro ministros por las causas que ya todo el mundo conoce, circula en el país una anécdota que dice que un señor se fue a pedir la mano de una muchacha.
  • ¿Y qué hace Usted en la vida?
  • Soy ministro
  • Lo siento, no puedo dar mi hija a alguien que no tiene un trabajo fijo.
¿Simple humor o filosofía de una etapa?
De hecho ¿A qué se debe tan grave devaluación de la, hasta hace poco, muy apreciable y honorifica función de ministro?
La respuesta puede ser apta a diversas interpretaciones, pero quizás no se debe perder de vista que el humor político es una cultura muy arraigada en Marruecos, que en los “años de plomo” como en España con El Codorniz, florecía de una manera espectacular.
Hoy, gracias a Dios se cuenta este tipo de anécdotas en voz alta y en mayúscula, se publican y se reivindican.
Lo que no nos hace olvidar de buscar la raíz o raíces de tan enigmática valoración del honor de ser ministro o ministra.
Y es que, los que tenemos 20 dírham, y nos consideramos aun pobres, por más que digan lo contrario, evaluamos no muy positivamente la labor de muchos ministros y… ministras.