Mauthausen-Gusen en Alemania Mohamed V: Entre el corazón y la mente Desde Madrid Tarik Amhih Al Muhajjir

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Recuerdo, haciendo memoria, cuando aún vivía en Marruecos, un español me preguntó sobre la visita del  llorado Hassan II a Canadá. Extrañado por el recibimiento de la Comunidad Judía Marroquí de aquel país.

Alegaba mi conocido español que si los lloros y los besamanos fuesen en Marruecos, podíamos decir a lo mejor que es un mero peloteo, pero que se lo hicieran en Canadá no lo entendía. Vamos al español no le entraba en la cabeza semejante actitud y yo por mi ignorancia tampoco supe aclararle la magnitud de dicho comportamiento. Pasaron los días y los años, pero la pregunta seguía pululando en mi cabeza. Un día aquí en Madrid, comenté la misma  duda a un compatriota judío que largamente mi unía con él cierta simpatía. Sin darme respiro alguno, me dejó helado con la rotundidad de su reacción ¿Te parece poco lo que ha hecho Mohamed V por nosotros?”.Mientras él esperaba una respuesta, yo automáticamente la situé en la valentía que tuvo cuando se negó a entregar a Alemania Hitleriana los judíos que vivían en Marruecos. La respuesta clara sin paliativos” Aquí no viven judíos todos son marroquíes” denota una visión proteccionista hacia su pueblo.  Aquella lucidez sigue alumbrando nuestras vidas hasta hoy en día. Con las fragatas alemanas bombardeando Casa-Anfa y un Marruecos colonizado por la Francia de Vichy,  y una España de Franco, semejante respuesta requiere un análisis exhaustivo y mucha tinta . Tela marinera. La osadía echa persona. He de reconocer que esta gesta la conocía pero nunca la situé en su justa medida.

Cuento esto, porque se conmemora cada 6 de mayo la liberación de los presos afincados en el Campo de Concentración de  Mauthausen-Gusen en Alemania, donde la barbarie quedó huérfana frente al horror que sufrieron muchas etnias especialmente la judía. En realidad diría la humanidad fue víctima de su propia crueldad. En esta fecha a muchos se les pone la cara roja de vergüenza, y otros como el avestruz meten la cabeza sin remediar palabra.

Nosotros sin embargo, nuestra historia nos preside, allí está  para el que la quiera ver. Ahora entiendo cuando nuestros padres, no sin cierta ingenuidad,  juraban que han visto a Mohamed V reflejado en la luna. No se daban cuenta que en realidad lo llevaban en el corazón. Nosotros sin embargo, con mucho fervor lo llevamos en la mente. Su lección bien aprendida deambula en busca de cualquiera que la  necesite. Su nieto ya ha cobijado más sirios que Europa entera. Por más que se pretende decir que están de paso. Actitud que merece capítulo aparte .La historia se repite. Si el llorado Mohamed V lo hizo con la Alemania Nazi, su Majestad el Rey Mohamed VI lo está haciendo con el terrorismo mundial.

Sería bueno que la Comunidad Internacional representada en Naciones Unidas  reconozca públicamente la figura de Mohamed V y de paso también la labor prestada por Marruecos.