Mensaje americano/Condena al separatismo Todos los separatismos Khalil R’Guibi

0
Atados a la vida mientras que sus hermanos viven su vida en Marruecos

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

 En lo que podría ser calificada de una de las más inéditas decisiones acertadas de la actual administración americana, Washington acaba de lanzar un mensaje claro, preciso y conciso: No al separatismo… a todos los separatismos que son una de las peores lacras contra nuestro mundo y una amenaza contra nuestra seguridad y estabilidad.
Primero fue el Kurdistán de Irak donde Estados Unidos ha prescindido so de su “Plan B” expresando su negativa a toda tentativa de separatismo del estado iraquí.
Y luego, más explicito y más directo el presidente de su cámara de comercio en España, Jaime Malet acaba de corroborar esta nueva tendencia contra el separatismo, aunque fuera “occidental” al anunciar la eventual retirada de Cataluña de todas las empresas y multinacionales americanas de esta, hasta ahora comunidad autónoma española, en caso de que siga en lo que, según él, es una ilegalidad, alusión al 1-O.
1 través de estos dos casos, la administración americana deja clara su posición frente a tentativas de regímenes como el argelino y sus apetitos hegemónicos.
Lo que aun está en estado embrionario está llamado a desarrollarse para tomar la forma de una constante en la política exterior de Estados Unidos y a través de ellos a sus aliados y satélites.
Llámese como sea, las tentativas de crear nuevas y micro entidades constituye una amenaza potencial contra la seguridad y la estabilidad mundiales y, a juzgar por la nueva concepción americana, una seria amenaza contra su seguridad nacional y sus intereses en el mundo.