¿“Negociaciones” en Berlín? Para el consumo local Khalil R’Guibi

0
En Tindouf pero convergiendo sus tristes miradas hacia su pais: Marruecos

 Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… excluyente, selectiva y casi exclusivamente con una Ínfima parte de los saharauis.

El nuevo espejismo del Polisario sobre  imaginarias negociaciones en Berlín con Marruecos responde orgánicamente a su tentativa de socavar el creciente descontento y la impaciencia que se hace observar y sentir desde hace tiempo.
La gente se pregunta legítimamente hasta cuando esta dolorosa situación. Han  pasado ya 43 años ¿Cuántos faltan aun? O… ¿Qué esperanza tenemos?
No. Ni el Polisario ni su mentor argelino tienen respuesta. O mejor dicho, la que tienen no responde a los apetitos hegemonistas de Argelia ni a la marcha de los negocios de sus satélites del Polisario.
Así las cosas, tanto el Quijote argelino como en Sancho Panza polisarista se esfuerzan en inventar incentivos para mantener a esta población lejos de una segura revuelta.
No obstante en los campamentos ya casi nadie cree estos cuentos. A cruda realidad brota de los 43 años viviendo la misma y mortal monotonía interrumpida solo por espejismos del Polisario para hacer bajar el termómetro del descontento y de la  subversión.
A nadie, convencen estas repetidas y aburridas historias confeccionadas en Argel y sahrauizadas en Tindouf.