Nos vamos con…Aisha fue secuestrada por el grupo yihadista Boko Haram a los 15 años y fue asignada con una misión suicida.

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ADAM FERGUSON PARA THE NEW YORK TIMES

Teresa Villa (HuffPost (México)

Wolrd Press Photo dio a conocer este miércoles las seis imágenes nominadas a la Mejor Foto del Año que se anunciará el 12 de abril. Cada una de éstas plasma impresionantes escenas de algunos de los eventos mundiales más desgarradores de 2017.
Entre las fotos nominadas está el retrato de Aisha, una nigeriana de 15 años que fue secuestrada por el grupo yihadista Boko Haram, que desde 2009 controla partes del territorio de Nigeria y otros países de África. El grupo terrorista cobró especial atención en 2014 tras responsabilizarse por el secuestro de 276 niñas estudiantes en el pueblo de Chibok.
El secuestro de niñas en Nigeria se ha vuelto tan común que el gobierno frecuentemente difunde propaganda sobre el peligro que corren las menores. La imagen del fotógrafo Adam Ferguson para The New York Times forma parte de una serie de entrevistas publicadas por el medio estadounidense en octubre del año pasado, en donde se revela que muchas de estas niñas son utilizadas por el grupo militante como bombas humanas.
Con tan solo 15 años, Aisha intentaba huir de Boko Haram junto con su padre y su hermano de 10 años cuando miembros de este grupo los interceptaron. Los militantes mataron a su padre frente a ella y evidenció como ataban explosivos en la cintura de su hermano, antes de subirlo a una motocicleta y desaparecer en el horizonte
No pasó mucho tiempo antes de que Aisha se encontrara en una situación parecida, le ataron explosivos alrededor de la cintura y le ordenaron ir al mismo cuartel donde su hermano había sido obligado a detonarlos.
Aisha le dijo a The New York Times que al igual que muchas otras niñas que fueron sometida a la misma situación, ella consideró alejarse del cuartel y detonar los explosivos en un punto aislado para no afectar a nadie. Sin embargo, se acercó a algunos de los soldados que custodiaban el cuartel y les rogó que le ayudaran a quitarle los explosivos.
AFP/GETTY IMAGESDesplazados nigerianos en un campamento en Maiduguri lloran la muerte de familiares y amigos después de un ataque suicida que mató a cuatro.
El número de menores, en su mayoría niñas, utilizados como « bombas humanas » aumentó exponencialmente en 2017, según UNICEF.
El Fondo de las Unidas para la Infancia explicó en un comunicado en 2017 que el número se cuadruplicó en comparación con el año anterior. Para agosto de 2017 se habían reportado 83 casos de niños forzados a detonar explosivos en lugares públicos en el noreste de Nigeria y reportaron el atroz caso de una niña que además de explosivos, traía un bebé atado en la espalda.
De las 276 estudiantes que Boko Haram secuestró cuatro años atrás, 57 de ellas lograron escapar inmediatamente tras el secuestro, algunas de ellas han sido liberadas tras largas negociaciones con el gobierno, pero 100 de ellas aún se cree están secuestradas por el grupo yihadista.