Nueva era Fin de una plaga: fin de una ilusión… fin de una pesadilla Khalil R’Guibi

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Muejeres sahrauies diciendo a Argelia y su Polisario lo que son y van a ser siempre... siempre...

 

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

Contrariamente a las peregrinas y trasnochadas ilusiones de la cúpula argelina que contagia a su “homologa” del Polisario, la actual fiebre separatista anuncia el fin de una era y el comienzo de un sentido común geopolítico.
Estados Unidos, Europa (UE) y todos los grandes países del planeta han expresado su repulsa a las miras separatistas no solo en Cataluña, sino en todo el mundo.
De tal modo que el Gobierno estadounidense reiteró ayer su apoyo a una España « fuerte y unida », al expresar a la vez su respaldo al « derecho de reunión » y su tristeza por las informaciones de que hubo « muchos heridos » en la consulta independentista ilegal del domingo en Cataluña.
Y lo mismo con el Nor-Oeste africano por el que Washington “reitera incesantemente y de diferentes maneras su total e incondicional apoyo a un Marruecos Fuerte y unido”.
Cataluña y, de cierta forma Kurdistán, han marcado el punto de inflexión de los residuos separatistas que aún quedan, ilustrándose por un boicoteo y una repulsa de estas miras separatistas que, tanto en Cataluña como en el Kurdistán traerían el caos y la quiebra moral y política.
El mundo del pos-referéndums en Cataluña y Kurdistán va a ser diferente: u mundo sin Polisarios ni Argelia y su despilfarro de los fondos de su pueblo ren causas artificiales y condenadas a fracasar y a desaparecer.
Un dato entre otros aunque Marruecos sin que se sepa por qué, no lo revela (hasta ahora), en el curso de los últimos 9 meses, casi el 30% ( unos 27) de los altos dirigentes del Polisario han vuelto a Marruecos o están negociando en las diferentes capitales del mundo su vuelta a su país: Marruecos.
Fin de una ilusión… despertar de una pesadilla.