Polisario Los mismos eternamente… Khalil R’Guibi

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En Tindouf pero convergiendo sus tristes miradas hacia su pais: Marruecos

 Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… excluyente, selectiva y casi exclusivamente con una Ínfima parte de los saharauis.

 En los campamentos argelinos de Tindouf no hay talentos…. Nunca lo ha habido, según la cúpula del Polisario. “Argelia sabrá”.
Desde hace casi 43 años son los mismos que bailan en los diversos cargos, incluida la “presidencia”. Luego hay categoría de parentesco; Este para España, este para Zimbawé…
Los que fueron “desterrados” en Cuba o en Mozambique, lo fueron en vano. Sus diplomas y sus certificados están bajo los pies del primo y sobrino de este o de aquél o cuando más, de esta o esta tribu. La peor forma de discriminación y selectividad: analfabetos que mandan, ignorantes que “se forran” y unos próximos al argelinizado Ghali que deciden. Las competencias y los méritos no son como para interesar a los que usurpan el poder con la complicidad argelina.
De esta forma creen que tienen bien atados los tornillos de la población de los campamentos que, además, con sus chivatos por todos lados creen tener orejas y ojos en todas las Jaimas ‘tiendas de campana con la ilusión de nombres de ciudades del Sahara marroquí).
No. Como yo, hay en estos campamentos miles de jóvenes que se hartaron del autoritarismo, el falso paternalismo  y de la dictadura del Polisario y su mentor argelino.
Creemos y convencidos de que la hora de la liberación es cuestión de tiempo: nuestra patria marroquí nos espera.