Rif: Las ratas emergen a la superficie  

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     Leí sobre los acontecimientos en el Rif un escrito firmado en una Web argelina por un periodista español. Solo una baratija, una sopa de letras y confieso que no lo he disfrutado. De pronto y casi por instinto, me acordé que la expresión “No Pasarán” es bien rifeña, aunque los españoles la atribuyen erróneamente a la “Pasionaria” Isidora Dolores Ibárruri.

     Quienes realmente acuñaron primero el dicho fueron los combatientes del Rif, hace justo un siglo. La consigna, para entonces, era vigilar y desbaratar cualquier intento de aproximación a las costas de los buques españoles. Y de hecho, nunca pasaron como tampoco pasarán esas ratas del alcantarillado que hoy emergen a la superficie terrestre en la región. No, No pasarán.

     Que quede claro que no tengo nada en contra de los españoles, aunque sí debo insistir en que no me gustan los sin rostro y sin identidad y no me agrada que las peludas ratas, negras sean o pardas, mediterráneas o asiáticas, metan su sucia nariz en mi cocina de barro u orinen en mi rustica alfombra. No lo digo en voz baja, lo grito fuerte y a los cuatro vientos, para que los tarados de esta orilla, de la otra y del más allá, lo oigan. No. No pasarán.

     No quiero apuntar a nadie en particular, al menos por ahora, y no me importa esperar. Lo que digo es que aborrezco a los entremetidos que buscan incidir en los hechos de mi tierra. Tengo una pequeña idea de quienes son los autores intelectuales. Ellos pagan en euros y en dólares, pero que ni santa juta tienen del Rif donde no se atreven a pasear su cola de diablo y sus complejos de memoria histórica.

     No me refiero a los perejiles de todas las salsas. Tampoco cuentan los amargados con el típico perfil de periodistas cazarecompensas. ¿Cuántos más infelices se hacían pasar por amigos del Moro, en el Marruecos de antes, cuando los despreciaban los franceses y cuando Europa todavía limitaba en los Pirineos? También, ellos, se expresaban en ese francés de aquellos españoles del oranés.

     La tinta se inventó hace varios siglos. El escrito “Marruecos: Rabat quiere acabar con la protesta en el Rif”, que el sabelotodo español fue a airear en Argelia, no aporta un solo dato interesante. Demasiado oportunismo periodístico y pura miseria intelectual, típica en personajes de pacotilla.

     Por lo general, uno escribe para informar, formar o simplemente cobrar. Lo cierto es que aquí, no se informa. Quizás tengamos que rezar para que nuestro escribiente encuentre un medio en español que le quiera publicar las historietas. Así dejará de fastidiar en su pobre francés.