Sahara Marroquí: De Tánger a Lguira Khalil R’Guibi

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Atados a la vida mientras que sus hermanos viven su vida en Marruecos

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

 Un verdadero quebradero de cabeza: Argelia y su Polisario no saben ya qué decir a esta pobre gente que vegeta en estos campamentos de Tindouf sobre el mapa nuevamente adoptado por la Alianza del pacifico que es los principales cuatro países latinoamericanos: Chile, Perú, Colombia y México (el 36% del PIB en América latina) que considera que marruecos se extiende de Tánger en el norte a Lguira en su extremo sur.

¿Y la quimérica RASD?

Hablemos de cosas serias, la Alianza del Pacifico es un grupo comercial ¿Qué puede hacer negocios o comercio con milicias a sueldo de Argel y que se dedican, desde hace decenios a la mendicidad que luego la repartan con sus mentores argelinos?

4 países latinoamericanos y 52 observadores todos han llegado a la conclusión de que el Sahara occidental es parte integrante de Marruecos y que se debe optar por el sentido común y por la realidad y realismo.

¿Y el Polisario? Es, para Argelia y su régimen, como el timbre de una casa. Es considerado de la casa pero está fuera.

Queda la verdadera casa: Marruecos y su anhelo de ver y abrazar un dia a sus hijos desterrados por las imposturas de Argelia y sus domésticos del Polisario.

Como decía aquél: otro clavo en el féretro de las milicias a sueldo de Argel que acumula derrotas y fracasos ante la impotente y rencorosa mirada del amo argelino.