Sahara: también gafe en Brasil (II)  Por Hassan Achahbar

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Todo el esquema montado por el lobby argelino en Chile se ha desplomado. De nada sirven los gemidos del “embajador” del Frente Polisario. El sujeto gafe fue sacado de Santiago en 2012 y trasladado a Brasilia. Nadie lamentó su salida, nadie lo quiere ver tan de cerca.

Además, Argelia necesitaba un remplazante al “embajador” en Brasilia, Hamdi Bouiha, el rebelde que se plantó en Argel, negándose a tener una presencia testimonial en Brasil y la corrupta dirección del Polisario compró su silencio nombrándolo “ministro delegado” para África.

El Zrug Laarusi en Chile se cambió a Bahia Laarusi en Brasil. Pero ni trastocando el nombre se pudo quitar de encima el gafe, aunque eso de Bahia le sienta mucho mejor, visto el tipo de lugares y amigos que frecuenta. El lobby argelino lo conectó con distintas militancias de izquierda y lo introdujo en ambas cámaras legislativas de Brasil, pero siempre perseguido por el gafe.

Hoy, este lobby continúa moviendo las palancas. Sin embargo, lo tiene todo difícil con un personaje grotesco como el Bahia o como se llame, quien deja por donde pasa una estela de frustraciones pese a que nunca le faltaron apoyos locales.

Argelia ya no cuenta con los medios financieros de antes y recibe cada vez menos apoyos entre los militantes del Partido Comunista do Brasil (PCdoB), del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y de la poderosa Central Única de Trabajadores (CUT), gemela del Partido de los Trabajadores (PT).

Sin embargo, mantiene enganchados a ciertos grupos izquierdistas como el “Centro brasileño por la paz y la solidaridad de los pueblos” (Cebrapaz), una ONG manejada por la temperamental, Socorro Gomes, y el jefe seccional en Brasilia, Marcos Tenorio, un asiduo en las principales convocatorias en Argel.

El pasado verano, Marco Tenorio que ni es periodista ni pajolera idea tiene del periodismo, juntó fuerzas y reales brasileños para viajar hasta Argel, acompañado de una chica Bond, Baby Siqueira Abrão, quien “estudia el sionismo y la cuestión palestina desde nueve años y fue corresponsal del diario Brasil de Fato en Oriente Medio” (un panfleto).

Marcos y Baby lograron “entrevistar” al flamante “electo presidente” saharaui, Brahim Ghali. Le sacaron la “primera entrevista a un país extranjero” (con eso de “país extranjero” se refieren al portal “Vermelho” del PcdoB). También los acampanó el gafe Bahia. Tuvieron mucha suerte.

Todo se reduce a un juego de Casino. En Brasil, la “neutralidad positiva” del gobierno es conocida. Una política de Estado y no de partido. La posición oficial brasileña se entregó un 30 de abril de 2015 en la Comisión de relaciones exteriores del Congreso, estando testigos tres diputados afines a los separatistas, el embajador de Argelia, la temperamental Socorro Gomes y el gafe.

En nombre del ejecutivo brasileño intervino la diplomática María Luisa Escorel de Moraes, jefa de la División Paz y Seguridad del ministerio de relaciones exteriores. Leyó pausadamente, casi silábicamente, un texto hilvanado en el cual el Palacio de Itamaraty reiteraba su posición oficial de no reconocer la existencia de un estado saharaui “por entender que la solución sobre el estatus final del territorio debe ser alcanzada por vía del entendimiento mutuo entre las partes”.

Los Socorro, Marcos, Baby y otros pueden seguir disfrutando del maná argelino. Pero tendrán que mantenerse alejados del gafe. Que pregunten sino al chileno que lo arropó durante dos años y que hoy está desabrigado.

 (*) Periodista especializado en temas iberoamericanos