Tocando las puertas de América Latina El presidente brasileño tiene un especial cariño por Marruecos  Por Hassan Achahbar (*)

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El presidente de Brasil, Michel Temer, recibió el 19 de enero al nuevo embajador de Marruecos, Nabil Adghoughi, quien le entregó sus cartas credenciales, en presencia del ministro de relaciones exteriores, José Serra.

El jefe de Estado, quien tiene un especial cariño por Marruecos, destacó los fuertes lazos de amistad y de cooperación que existen en lo bilateral y multilateral entre la República Federativa de Brasil y el Reino.

En septiembre de 2013, en calidad de vicepresidente de la República, Michel Temer se había referido a la fluidez del diálogo político entre los dos países y a la “apreciada convergencia de posiciones sobre temas de agenda internacional”. También aceptaba la invitación del presidente del Gobierno, Abdelilah Benkirane, para visitar el Reino en 2015, visita que no pudo concretarse por causa de la crisis política brasileña de dicho año.

“Marruecos viene apoyando permanentemente litigios brasileños en foros multilaterales y defiende la incorporación de Brasil como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”, dijo Michel Temer, enfatizando que “a su vez, Brasil reconoce el papel fundamental que ejerce Marruecos en la estabilización y la prosperidad del norte de África”.

Además del buen momento de las relaciones entre los dos países, reflejado en el flujo de visitas de alto nivel y en el intercambio comercial, Temer constató con gran satisfacción “la densificación de los vínculos que unen a los dos países no solamente en el campo económico y empresarial, sino también en el plano de los valores y la amistad fraterna”.

El nuevo embajador del Reino en Brasilia, fue recibido el pasado 14 de noviembre por el secretario general de relaciones exteriores, Marcos Galvão, a quien entregó las copias figuradas de sus credenciales. En la oportunidad, Marcos Galvão calificó las relaciones bilaterales de prioritarias y resaltó la importancia de seguir profundizándolas en todos los niveles. También se refirió al desafío de luchar contra los tráficos ilícitos, en particular de las drogas.

El diplomático brasileño ponderó que la identidad afro-atlántica de su país tiene como pauta impulsar intereses concretos y prioritarios, originados a partir de los vínculos históricos entre la sociedad brasileña y los pueblos de la costa oeste de África.

Por su parte, Nabil Adghoughi resaltó el excelente estado de las relaciones entre los dos países y reiteró la determinación del Reino de intensificar la cooperación bilateral en los grandes temas de la agenda internacional, en especial la lucha contra el terrorismo, las migraciones internacionales y el cambio climático.

Adghoughi calificó a la diplomacia marroquí de multiforme, focalizada hacia la preservación de las tradicionales relaciones con la Unión Europea, Estados Unidos y los países árabes del Golfo y empeñada en fortalecer el diálogo político con los países africanos y con las economías emergentes, en particular los BRICS.

 Recalcó que además de su marcada identidad mediterránea y de las excelentes relaciones con el África Occidental, Marruecos no se ha desatendido de su dimensión atlántica que es la otra vocación natural de su actuación diplomática, por lo que tiene particular interés en participar activamente en las instancias de consultas políticas birregionales.

 (*) Periodista especializado en temas iberoamericanos