Tocando las puertas de Américalatina        América Latina: la Celac y Estados Unidos  Por Hassan Achahbar (*)

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    América Latina está bajo el impacto de los cambios políticos en el hemisferio y hoy, no parece capaz de reaccionar o al menos mostrar su fortaleza de principios de la década cuando creó la Comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños (Celac), excluyendo a Estados Unidos y Canadá.

    El bloque Celac, integrado por 33 países de América Litina y el Caribe se creó en 2011 en Caracas, Venezuela, impulsado de los entonces presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva. La idea era de sustituir progresivamente a la Organización de Estados Americanos (OEA) con sede en Washington y bajo hegemonía norteamericana.

    El bloque tuvo la oportunidad, en ocasión de su V Cumbre celebrada los 24 y 25 del presente mes en el balneario de Punta Cana, República Dominicana, para marcar diferencias y asumir una posición conjunta ante los planes y medidas proteccionistas de Estados Unidos.

    No obstante, no pudo avanzar mucho en este sentido por el nuevo escenario regional marcado por una coyuntura económica adversa, profundos cambios políticos en distintos países del hemisferio, una falta de fuertes liderazgos, una delicada situación en Brasil, Venezuela, Argentina y México y el inicio de la presidencia de Donald Trump, en Estados Unidos.

     Declaraciones a título personal hubo durante el desarrollo de la Cumbre, como la del nuevo presidente pro témpore del mecanismo, el salvadoreño Salvador Sánchez Cerén, quien prometió impulsar una « agenda fuerte » para enfrentar las políticas proteccionistas y anti-migratorias del nuevo presidente estadounidense.

    « Todas las acciones que impulsemos en nuestra presidencia pro tempore deben hacernos avanzar hacia una agenda inclusiva, humana y fuerte, que sea capaz de concertar esfuerzos e impulsar soluciones” a los cambios consecutivos al relevo en la administración de Washington, expresó.

Sin embargo, la Comunidad en su conjunto se ha visto ensimismada en sus propias contradicciones y la prudencia ha sido el tono general en su quinta Cumbre, reunida sin agenda de trabajo y en ausencia de la mayoría de los jefes de Estado o Gobierno de los países miembros.

    A la reunión, abierta por el presidente dominicano Danilo Medina, acudió una decena de jefes de Estado, entre otros, el cubano Raúl Castro, el venezolano Nicolás Maduro, el boliviano Evo Morales, el ecuatoriano Rafael Correa y el nicaragüense Daniel Ortega. Pero faltaron los de las grandes economías regionales como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay, Perú y la mayoría de los integrantes de la influyente Comunidad del Caribe (Caricom).

    Tampoco pudo asistir el mexicano Enrique Peña Nieto, quien acudirá a Washington el próximo día 31 de enero y que “por razones de agenda interna” canceló el martes su participación en la Cumbre de Punta Cana.

     Los presidentes mexicano y estadounidense tienen una agenda complicada incluyendo la cuestión migratoria, la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlacan  o Nafta) y la salida de Estados Unidos del Acuerdo de Asociación del Pacífico (TPP). 

 (*) Periodista especializado en temas iberoamericanos