Una agencia cubana y el “ministro saharaui” Por Hassan Achahbar

0

 « Y al tercer día resucitó » es el título de una célebre novela-ficción de Fernando Vizcaíno Casas resucitando al Generalísimo Franco. El nuestro, muchos más modesto, se refiere al “ministro saharaui” para América Latina y el Caribe, Omar Mansur. Este obnubilado personaje se despertó bruscamente, un día de finales de diciembre, para comunicar al mundo los “logros” y el “importante papel” que juegan sus representaciones en el hemisferio occidental.

Difunde la información la veterana agencia oficial cubana Prensa Latina. Según su reporte, “Mansur subrayó que la diplomacia saharaui logró en especial gran apoyo y solidaridad en México, Salvador, Uruguay, Venezuela, Cuba, Brasil, Chile y Argentina a la lucha de la RASD, liderada por el Frente Polisario”.

Debe ser una burla a los lectores eso de que Argentina, Brasil y Chile le prestan algún tipo de apoyo a la “lucha de la RASD”. Pero la culpa no es de la agencia. Prensa Latina tenía que reportar algo desde Argel y ese algo ha sido la inocentada largada por el “ministro saharaui durante una reunión anual”.

Es bastante llamativo: la agencia dedicó su nota informativa a la “reunión anual del ministro saharaui”, pudiendo por ejemplo, hablar sobre las protestas sociales contra el gobierno del amigo presidente Abdelaziz Bouteflika, la muerte en detención del periodista argelino-británico, Mohamed Tamalt, o del drama de los miles de migrantes subsaharianos expulsados por la “revolucionaria” Argelia hacia el inhóspito desierto de Níger. Ni la más remota insinuación.

Prensa Latina tampoco se refirió, ni de broma, a la existencia del informe “Argelia: la mano invisible del poder sobre los medios” en el cual la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) describe la asfixia en la que trabajan los medios desde la reelección de Bouteflika en 2014.

Es dramático para la veterana agencia cubana no poder informar sobre y desde un país tan “especial” como es la Argelia amiga de los cubanos. Por eso su atrevimiento a la hora de descargar, con tanta soltura, sus frustraciones contra Marruecos.