“Vela en la obscuridad” España/Marruecos El déficit institucional Said Jedidi

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Said Jedidi Embajador de la paz por el Circulo Universal de Embajadores de la Paz (Gi,nebra-Suiza)

 

A muchos les sorprendería el titulo o por lo menos no sabrían a qué se refiere. Es normal, entre otras cosas, porque nunca se evoca este aspecto de las relaciones bilaterales, mucho menos desde España.

Lo trataré de manera simple, directa y, de ser posible, sinceramente: Madrid y Rabat son consientes de que sus vínculos son tan complejos que los problemas y los sobresaltos en estos vínculos y, sobre todo, sus soluciones, no dependen a menudo de los gobiernos de las dos naciones, sino, en gran parte de factores internos, externos, heterogéneos y hasta, yo diría, extrínsecos… por parte de España, por lo menos.
No cabe duda de que los dos países han logrado establecer mecanismos parachoques a todo tipo de divergencia, con un marco institucional,  inherente de aportar soluciones, rápidas e inmediatas en un espíritu de distensión y comprensión.
Si. Efectivamente todo un logro que ha privado a muchos de su perverso placer de sembrar la discordia entre los dos vecinos.
No obstante, la dificultad en todo esto consiste en que Madrid trata con un solo, unánime y representante Marruecos mientras que Marruecos trata con una España repartida en comunidades autónomas, cuyos gobiernos autónomos, como es el acaso actualmente de Islas Canarias y las exploraciones petrolíferas en Tarfaya, o el reciente reportaje de “Tio Alberto” y Televisa, cuya relación orgánica con cierto sector del PP (aznarista) de sobra hostil para con Marruecos, generan casi el 80 hasta el 90% de los problemas entre los dos países.
En Marruecos el tema español es tratado como se trata las relaciones con un país sin múltiples centros de decisión y, como antes dicho, heterogéneos y extrínsecos cuando en realidad  estamos ante células durmientes que se despiertan en función de coyunturas y circunstancias, poniendo en dificultan las relaciones de su país con sus vecinos y con lejanos.
En síntesis, los adversarios de Marruecos como Argelia han acabado por comprender que para crear problemas entre España y Marruecos se debe olvidar la Moncloa o Madrid y recurrir a las comunidades autónomas.