El nacimiento de un bebé en el seno de una familia es el zénit de felicidad tanto para los padres como para toda la familia y es un evento que se suele celebrar conforme a las tradiciones de cada país.
Como exigen las normas religiosas y las tradiciones marroquíes, el bautizo o sbouh (séptimo día) suele tener lugar el mismo día del nacimiento de la segunda semana, pero en el día anterior, la madre de la recién mama le ofrece una « hdia » (obsequio) o « mchebek » que consiste en regalos para la mama y su nene (trajes tradicionales, artículos para bebe, cuyos colores celeste o rosado en función del sexo del bebé…cuna, bolso cambiador…) además de selou, pasteles caseros , cordero…etc., colocados en « tyafer » (mesas redondas para el comedor tradicional marroquí) o « mkab » acompañados de un grupo musical folklórico y los miembros de la familia que hace de coral circunstancial.
Al día siguiente, se prepara un desayuno copioso para los invitados cercanos antes la ceremonia de bautizo del bebe, degollando un cordero bajo los yoyo de las mujeres.
Luego, se organiza una fiesta entre mujeres, iniciando por un banquete, siguiendo por una diversión: música y baile, mientras tanto las invitadas ofrecen regalos o dinero al recién nacido.
Por la noche, toca a los hombres con una cena y también invocación por los tolba (grupo de personas que salmodian el Corán y recitan Al amdah) para que Dios; Altísimo y Todopoderoso bendiga al recién nacido.

