En Ksar El Kebir, la recuperación se confirma. Las autoridades locales de la prefectura de la provincia de Larache anunciaron que, a partir del jueves, todos los habitantes de la ciudad ya pueden regresar a sus hogares.
Esta decisión se produce tras la finalización de las intervenciones sobre el terreno realizadas por los poderes públicos y los servicios técnicos competentes en los diferentes barrios y núcleos de viviendas, así como tras verificar la mejora de la situación y el cumplimiento de las condiciones de seguridad. Las autoridades elogiaron el nivel de civismo mostrado por la población durante las distintas fases de la operación de retorno, subrayando la continuación de la movilización y el seguimiento para garantizar la reanudación del curso normal de la vida en la ciudad y sus alrededores.
En las arterias comerciales de Ksar El Kebir, la dinámica de recuperación es visible. Los comercios reabren progresivamente, los mercados recuperan su animación y los habitantes retoman sus hábitos cotidianos ante la proximidad del mes de Ramadán. En los barrios cercanos al río Lucus, las operaciones de limpieza y asistencia continúan con el apoyo de las autoridades y de voluntarios llegados de diferentes regiones del Reino.
En aplicación de las Altas Instrucciones Reales, continúa la operación de pago de las ayudas financieras de urgencia en beneficio de las familias afectadas por las inundaciones. Cada familia se beneficia de una ayuda directa de 6.000 dirhams, primera etapa de la indemnización destinada a hacer frente a las pérdidas sufridas y a las consecuencias de las precipitaciones excepcionales.
El programa gubernamental también prevé una ayuda de 15.000 dirhams para la rehabilitación de viviendas y pequeños comercios afectados, 140.000 dirhams para la reconstrucción de las viviendas derrumbadas, así como un acompañamiento a los agricultores a través de un programa de cultivos de primavera adaptado a las especificidades de las regiones siniestradas. Varios beneficiarios expresaron su satisfacción con estas medidas.
En la provincia de Sidi Kacem, en Mechra Bel Ksiri, la mejora de las condiciones meteorológicas y la bajada del nivel de las aguas permitieron la reanudación de las clases presenciales en varios centros escolares, especialmente en el instituto Bel Ksiri, el instituto Moulay Rachid y la escuela Jamal Eddine Al-Afghani. Los centros, que habían acogido temporalmente a habitantes evacuados, aseguraron la continuidad pedagógica a distancia antes del regreso a la normalidad.
Por otra parte, en la provincia de Chefchaouen, una caravana médica multidisciplinar organizada en la comuna de Aounane permitió realizar consultas y distribuir medicamentos de forma gratuita a las poblaciones afectadas por el temporal. La operación, iniciada por el Distrito Sanitario de Chefchaouen en colaboración con la Facultad de Medicina y Farmacia de El Aaiún, movilizó a médicos, enfermeros, farmacéuticos y voluntarios de la Media Luna Roja Marroquí, bajo la supervisión de las autoridades provinciales.
De Ksar El Kebir a Mechra Bel Ksiri, pasando por Chefchaouen, se dibuja la misma dinámica: intervenciones finalizadas, retorno organizado de los habitantes, continuación de las ayudas financieras, reanudación de los servicios públicos y mantenimiento de una movilización sostenida de las autoridades y los actores locales.
Tras las crecidas, el norte del Reino avanza hacia un retorno progresivo a la normalidad, en un clima de movilización continua y acompañamiento a las poblaciones concernidas.

