Casablanca vibró esa noche al ritmo de la excelencia marroquí celebrada a nivel internacional. Entre los momentos más destacados de la velada, el discurso de la letrada Vanessa El Maleh, abogada de inmigración en los Estados Unidos, marcó los ánimos por su alcance simbólico y su elocuencia.
Presente para recibir un galardón en nombre de su cliente Youssef Guezoum, compositor de música de cine, la abogada El Maleh pronunció un discurso cargado de orgullo y emoción ante un nutrido grupo de talentos marroquíes. Su intervención, a la vez solemne y cálida, trascendió el simple ejercicio protocolario para convertirse en un verdadero alegato a favor de la proyección de Marruecos en el extranjero.
Una voz para la excelencia marroquí
«Es con un inmenso orgullo que recibo este premio en nombre de Youssef Guezoum —en calidad de su abogada de inmigración en los Estados Unidos—», declaró en la apertura. Subrayó el privilegio que representa su profesión, el de acompañar a «talentos y empresarios que se atreven a pensar en grande y a cruzar fronteras para hacer realidad su visión».
Su intervención puso de relieve la trayectoria excepcional de Youssef Guezoum, a quien calificó como la encarnación perfecta de «esa excelencia marroquí que se impone a nivel internacional, contribuye a la economía estadounidense y, al mismo tiempo, hace brillar a Marruecos». Quiso recordar una distinción histórica: Youssef Guezoum es el único marroquí, en la historia de la música de cine, que ha sido nominado entre los más grandes compositores en Hollywood.
Un puente entre Marruecos y los Estados Unidos
Con una retórica magistral, la abogada erigió al compositor como símbolo de una generación que construye puentes culturales y económicos entre ambas orillas. «A través de él, Marruecos brilla. A través de él, se crea un puente poderoso entre Marruecos y los Estados Unidos. A través de él, una identidad, una cultura y un orgullo cruzan las fronteras para imponerse en el corazón mismo de Hollywood», afirmó bajo los aplausos de los asistentes.
Dirigiéndose directamente a los talentos reunidos en Casablanca, la letrada El Maleh lanzó un mensaje movilizador: «El mundo os espera. Continuad siendo los dignos embajadores de Marruecos». Su discurso concluyó con una nota poética, definiendo a Marruecos no solo como un país, sino como «una luz que llevamos en nosotros y que continúa brillando allá donde vayamos».
Una presencia elogiada
Por su estatura, su palabra y la sinceridad de su compromiso, la abogada Vanessa El Maleh ofreció a la ceremonia un momento de gran dignidad. No solo portó la voz de Youssef Guezoum esa noche; encarnó el éxito de una diáspora marroquí competente, solidaria y orgullosa de sus raíces.

